(BUENOS AIRES).- “La postura del cuerpo técnico encabezado por Eduardo Coudet no cambió: el futbolista no será tenido en cuenta para el nuevo ciclo”. La frase, que llegó desde Núñez apenas se consumó la eliminación de Paraguay en el Mundial 2026, define el futuro inmediato de Matías Galarza Fonda en River Plate: el mediocampista paraguayo deberá reincorporarse al club dueño de su pase, pero ya sabe que no jugará para el Millonario.
La decisión estaba tomada incluso antes de la Copa del Mundo y se mantiene firme pese a la revalorización del volante durante el torneo. Galarza Fonda fue uno de los puntos altos del equipo que dirige Gustavo Alfaro, convirtió un gol y dejó una buena imagen en la caída ante Francia que selló la despedida guaraní. Sin embargo, en el Monumental consideran que su ciclo está terminado y no le darán una nueva oportunidad.
Con ese diagnóstico sobre la mesa, la dirigencia de River ya traza un plan concreto: aprovechar el aumento en su valor de mercado para concretar una venta al exterior. El club había desembolsado alrededor de 3,5 millones de dólares por un porcentaje de la ficha del jugador y ahora busca recuperar la inversión y, en lo posible, obtener un rédito económico significativo. La intención es negociar su salida hacia una liga extranjera, donde el rendimiento mundialista despertó interés y podría abrirle nuevas puertas; todavía no hay un destino definido, pero todo indica que su futuro estará lejos del fútbol argentino.
La historia de Galarza Fonda en Núñez nunca terminó de arrancar. Llegó en 2025 desde Talleres con expectativas que no logró satisfacer: tuvo un rendimiento irregular y nunca se consolidó en el equipo. Ese flojo paso derivó en un préstamo al Atlanta United de la MLS, una cesión que no terminó como esperaban las partes porque el club estadounidense no ejecutó la opción de compra. Así, el jugador quedó en una incómoda posición: regresa a un plantel que ya lo había descartado y en el que no encaja en los planes del entrenador.
La decisión sobre el volante paraguayo no es un hecho aislado, sino que se encuadra en la reestructuración profunda que encabeza Eduardo Coudet desde su llegada. El técnico ya prescindió de 14 jugadores del plantel, entre ellos el propio Galarza Fonda, con la idea de conformar un grupo más corto y una política de mercado más definida. En ese escenario, ni siquiera un buen Mundial alcanza para cambiar el rumbo ya trazado.
Mientras la dirigencia avanza en las negociaciones, Galarza Fonda deberá reincorporarse a River una vez finalizadas sus vacaciones tras la Copa del Mundo. Se entrenará a la espera de una resolución sobre su futuro, posiblemente junto a otros futbolistas que tampoco forman parte de los planes del cuerpo técnico. La idea del club es clara: venderlo cuanto antes y cerrar un capítulo que nunca logró despegar.
