(BUENOS AIRES).- “River va a hacer una segunda oferta, va a elevar el precio oficialmente”, anticipó el periodista Leo Uranga. La dirigencia de River, encabezada por Stéfano Di Carlo, prepara una nueva propuesta económica para intentar destrabar la llegada de Ángel Correa. La oferta formal se presentará la semana próxima, después de la final del Mundial, con la intención de que sea el número definitivo de la operación.
La primera propuesta del Millonario fue de 13 millones de dólares por el pase del delantero campeón del mundo. Tigres, que en un inicio pedía 20 millones, bajó sus pretensiones a un piso cercano a los 18 millones, pero la diferencia sigue existiendo. Uranga evitó dar la cifra concreta del nuevo intento, pero marcó la expectativa en Núñez: “Esperan que ese sea el número final de la transacción, aunque no es lo que quiere Tigres, quiere más Tigres siempre quiere más”.
El entrenador de los Felinos, Guido Pizarro, blanqueó por primera vez la posibilidad concreta de la salida de Correa. “Lo de Correa a River es una opción real”, reconoció. Y agregó: “Sigue estando acá, hoy en día está con nosotros y lo vamos a contemplar. Es un tema que la directiva está tratando. Es una opción real, dependerá de los clubes”.
La tensión en Monterrey
Mientras se negocia, Ángel Correa sumó un nuevo gesto de malestar en México. El domingo, al retirarse del entrenamiento en el Centro de Entrenamiento Tigres, el delantero no frenó a firmar camisetas ni a sacarse fotos con los hinchas que lo esperaban. La reacción en redes sociales fue inmediata: aficionados del club auriazul hablaron de un futbolista “que ya se ganó el odio de la gente” y pidieron directamente “que lo manden a las filiales a entrenar hasta cumplir contrato”.
Ese episodio se suma al no presentismo de Correa en el inicio de la pretemporada, decisión que tomó para presionar su salida y que ya deterioró la relación con parte de la dirigencia. En el entorno de Tigres interpretan cada señal como un síntoma de despedida, mientras una porción de la cúpula ya le soltó la mano al atacante rosarino.
En River también analizan la alternativa de no forzar el cierre en este libro de pases. Si Tigres rechaza la segunda oferta, el club de Núñez está dispuesto a esperar hasta el año próximo, cuando la cláusula de rescisión de Correa se reduzca casi a la mitad. Sin embargo, la prioridad es resolverlo ahora y, según Uranga, la nueva propuesta está pensada para ser definitiva.
La pelota quedará del lado de la directiva de Nuevo León, que deberá resolver si acepta un monto todavía por debajo de sus pretensiones o se arriesga a retener a un jugador que ya dio muestras claras de querer volver a ponerse la banda roja. La segunda oferta formal de River llegará en los próximos días.
