ESPECTÁCULO

«No se cura»: Roberto Navarro y una paralizante confesión sobre su salud

 

El conductor de El Destape contó su lucha.

 
Roberto Navarro
Roberto Navarro

(BUENOS AIRES).- En el medio de una charla habitual entre los distintos periodistas de El Destape, Roberto Navarro sorprendió este martes con una inesperada y dramática confesión de un momento duro de su vida. Fue al revelar la adicción al alcoholismo, de la que fue víctima durante diez años, al punto de afectarlo en su vida profesional y personal. El periodista, sin vueltas, dio testimonio de la enfermedad, y aseguró que permanecerá durante toda su vida.

“El alcoholismo es una enfermedad crónica y progresiva”, afirmó Roberto Navarro, al revelar que fue alcohólico durante diez años, entre los 40 y los 50. El periodista y conductor contó que lleva 17 años sin tomar alcohol y que la sobriedad es una decisión que renueva cada día.

Navarro negó haber fumado marihuana y precisó el período de su adicción con crudeza: “Estuve como diez años borracho, pero marihuana no”, y añadió que tomó mucho “de los 40 a los 50”. La confesión llegó durante una charla en la que describió el alcoholismo como una enfermedad congénita que lo acompañó de manera progresiva hasta que decidió cortar del todo.

Una enfermedad crónica y progresiva

“Es una enfermedad congénita. El alcoholismo es una enfermedad crónica y progresiva. Cada vez estás peor. No hay borrachos viejos; de algo te morís”, explicó Roberto Navarro. El conductor definió la sobriedad como un estado permanente que se rompe con la primera copa: “Si tomo una copa, me tomo dos botellas. Entonces la sobriedad significa que nunca más voy a probar una copa de alcohol”. Para él, la única manera de no ser alcohólico es mantener esa decisión sin excepciones.

La adicción le costó trabajos y salud. Según su relato, cuando empezó a tomar tenía alrededor de cinco empleos y de a poco los fue dejando, empezando por el de las seis de la mañana. El deterioro fue gradual y lo obligó a buscar ayuda.

Navarro y su paso por alcohólicos anónimos

En esa búsqueda se topó con Alcohólicos Anónimos, pero la experiencia fue breve y atípica. “Fui a Alcohólicos Anónimos una vez… todos me empezaron a pedir fotos. Dije: ‘Yo no puedo estar acá’. Después averigüé que había uno para gente famosa”, detalló. El episodio lo llevó a encontrar un grupo donde todos los asistentes eran conocidos.

Roberto Navarro también recurrió a un tratamiento en Puiggari con los adventistas. “Me tuve que ir a Puiggari, con los adventistas”, dijo, y recordó que durante cinco años fue una vez por año a dar las gracias a los grupos de apoyo, donde “siempre estaban los mismos”. El lema que lo sostiene, “solo por hoy”, encierra para él la fragilidad de cualquier adicto: nunca se está completamente a salvo.

Esa fragilidad se le volvió a presentar hace poco en una cena. “El otro día fui a cenar con un consultor económico y me acercó mucho la copa. Sentí el olor y le dije: ‘Sacame esa copa de ahí’”, relató. A casi dos décadas de su último trago, sabe que la distancia con el alcohol debe ser definitiva porque, según sus propias palabras, si vuelve a probar, volverá a tomar.