ESPECTÁCULO

«A las escondidas»: el plan de Rosalía para evitar el escándalo en Argentina

 

Críticas de Fantino, Kazan y la TV: la artista aterrizó sin prensa y con blindaje VIP.

 
Rosalía
Rosalía

(BUENOS AIRES).- “Está en deuda. Esa es una deuda que tiene con el público argentino que no va a estar saldada en el recital”, sentenció la conducción de América TV mientras Rosalía llegaba a Buenos Aires en la madrugada de este miércoles, envuelta en un fuerte operativo de seguridad y sin ofrecer la conferencia de prensa que buena parte de sus fans reclamaban.

La cantante aterrizó cerca de las dos y media en un avión privado procedente de Santiago de Chile y se trasladó directo al Four Seasons, donde se aloja en la suite presidencial. Rafa Yuli, cronista del canal en la puerta del hotel, confirmó que “hay una foto de Rosalía, pero no salió” y describió un despliegue que incluyó “unos cuantos patrulleros y camionetas negras que la escoltaban”. Pese a la expectativa, la artista nunca se asomó al balcón ni hizo contacto con la gente.

El dispositivo de seguridad fue tan sobredimensionado que el propio Yuli admitió que “entre camarógrafos y periodistas somos más que fans” y que “hay más policías que fans”. La española viajó junto a seis personas: su maquillador, mánager, productores y su pareja Loli Bahía, a quien el equipo de la señal mencionó como acompañante permanente de la gira. Nadie bajó del hotel para dar explicaciones.

Para blindar aún más la llegada, Rosalía pidió salir por el puesto FBO, la misma salida VIP que usó la selección argentina. “Claro, porque además pidió salir por el mismo lugar donde salió la selección argentina por el puesto FBO, que es un puesto VIP. Digamos, no cualquiera sale por ahí, pero si querés evitar a la prensa, sí”, ironizó la conducción del programa. “Ni siquiera tuvo la voluntad de hablar con la prensa y pedir disculpas o aclarar algo de su posteo”, agregaron en el piso, en alusión a la polémica que arrastra desde sus dichos previos contra el país.

Al mal clima se sumó un rechazo de peso en el armado local del show. Moria Casán fue convocada para el próximo martes a participar de la dinámica “El Confesionario” sobre el escenario, pero le dijo que no, según reveló al aire Santi Esposato. El cronista leyó la respuesta textual de la diva: “Ella labura de lunes a lunes. Cuando no tiene televisión, tiene teatro y a veces tiene las dos cosas el mismo día. Y me pone, ¿por qué es un día de descanso mío? Y lo priorizo porque si no voy, hay cámaras y tengo que hacer notas. Porque soy educada y nada vale un día de descanso”.

Las críticas más duras, sin embargo, llegaron de Alejandro Fantino. El conductor arremetió contra el productor del espectáculo y exigió la cancelación del recital: “Este tiene que bajar la Rosalía del show. Este no Rosalía, no tiene la culpa el club de fans. Este que de buena manera, porque no le criticamos su trabajo, el tipo lo hace muy bien, es una persona muy exitosa, le ha ido muy bien en su vida profesional. Pero este muchacho que se ha llenado de guita, gracias a todos los que alguna vez hemos ido a ver un show de las bandas que él trae, este muchacho es el que debería tomar el toro por las astas y bajar el show”. Fantino evitó cuestionar el talento de la artista y concentró el reclamo en quien montó la fecha.

Ya en el cierre del bloque, desde el mismo estudio de América TV bajaron un mensaje opuesto a cualquier censura. “Estamos en un país en democracia, con libertad, ¿sí? Que cada uno haga lo que tenga que hacer. Después la gente puteará, la alabará, irá, pagará la entrada, pedirá que le devuelvan la entrada, la escrachará, no la escrachará. ¿Por qué estar suavizando algo que te ganaste solo?”, plantearon, antes de aclarar que la deuda con el público argentino seguía sin saldarse.