El secretario general de la seccional Oeste de la Unión Ferroviaria, Rubén “Pollo” Sobrero, confirmó que el servicio del Tren Sarmiento quedará paralizado durante los días 9, 10, 11 y 12 de julio. Según el dirigente, la interrupción tiene como objetivo realizar nueve obras de seguridad que el gremio ha reclamado de forma sostenida ante la falta de respuesta estatal.
Sobrero sostiene que la decisión de detener el servicio responde a una situación de riesgo operativo derivado de la «desinversión» en el sector. Los trabajadores afirman que los fondos de la emergencia ferroviaria no se están utilizando para infraestructura básica.

Estado crítico de la infraestructura y un supuesto desvío de fondos
Sobrero denunció que las políticas de ajuste están afectando directamente el mantenimiento de las líneas. «El plan motosierra se está aplicando con todo en el ferrocarril», afirmó el dirigente en diálogo con AM 1070. La deuda acumulada con empresas contratistas de servicios alcanzaría los 400 millones de dólares, lo que explica que impide la adquisición de repuestos básicos para las formaciones. Esta falta de insumos ha provocado, según el dirigente, que los equipos no cuenten con las revisiones técnicas obligatorias de cinco y diez años.
«Lo que sucedió en el 2012 puede volver a pasar. Nosotros estamos peor que en el 2012 hoy día», sentenció Sobrero en referencia a la masacre de Once. Según el informe técnico del gremio, el presupuesto ejecutado para mantenimiento apenas cubrió el 29% de las necesidades en 2024. Además, denunció que los 1.300 millones de dólares destinados a la emergencia ferroviaria se utilizaron para otros fines. «El grueso fue a parar a los retiros voluntarios», explicó.
La reunión entre Sobrero y Villarruel
La semana pasada, Sobrero mantuvo una reunión de casi dos horas con la vicepresidente Victoria Villarruel en el Congreso de la Nación. El dirigente relató que la funcionaria «quedó muy preocupada con el estado de los trenes» tras recibir un informe detallado sobre las fallas del sistema. Entre los datos presentados, se destacó que la red ferroviaria registró 435 descarrilamientos durante el último año. «Esto no es una cuestión de diferencias políticas ni nada de eso, es querer evitar volver a tener una masacre como la de Once», sostuvo el gremialista.
«Los muertos son nuestros. Ahí no se matan los garcas que tenemos en el gobierno como Adorni; ahí es nuestra gente la que se mata», sostuvo. Sobrero también defendió su disposición al diálogo con cualquier sector del arco político para garantizar la seguridad de los usuarios. «Si mañana Milei me llama, yo voy», aseguró y aclaró que eso no implica un respaldo político a la actual administración.

