El panorama económico para la segunda mitad del año comienza a definirse con proyecciones que marcan un alivio en el aumento de los precios. De acuerdo con el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) publicado por el Banco Central (BCRA), las consultoras y bancos anticipan que la inflación mensual logrará romper el piso del 2% a partir de agosto.
Según este informe, que recoge las previsiones de los principales analistas del país, se espera que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se ubique en el 2% durante junio y julio, para luego iniciar un camino de descenso gradual que llegaría al 1,7% hacia fin de año.
El calendario de la inflación y las causas de la baja
La expectativa inmediata está puesta en el próximo martes 14 de julio, cuando el INDEC difunda el dato oficial de junio a las 16 horas. Tanto el sector privado como el Gobierno coinciden en que la cifra mostrará una desaceleración respecto a mayo, ubicándose probablemente entre el 1,8% y el 1,9%.

Esta moderación en los precios se explica, principalmente, por dos factores clave:
- Una mayor estabilidad en los precios de los alimentos y bebidas.
- Un ritmo de actualización de las tarifas de servicios mucho más gradual que el visto a principios de año.
A pesar de este optimismo, los especialistas advierten que en julio podrían aparecer «presiones estacionales» debido a las vacaciones de invierno y el turismo. Por su parte, el vocero presidencial, Adrián Ravier, respaldó estas estimaciones señalando que el dato de junio estaría en torno al 1,9%.
Proyecciones para el dólar y el cierre de 2026
En cuanto al mercado cambiario, las consultoras que participan del relevamiento estiman que el dólar oficial cerrará el año en torno a los $1.673. Esta cifra acompaña el escenario de menor inflación mensual y forma parte de las expectativas sobre la evolución de la economía para los próximos meses.
Para el cierre de 2026, la proyección de la inflación acumulada se ubicaría cerca del 30%. El cronograma estimado por el REM sugiere que entre agosto y diciembre el IPC oscilará entre el 1,7% y el 1,8% mensual, reflejando un consenso entre los analistas sobre la continuidad de la desaceleración.
El impacto del ajuste en las provincias
Mientras la macroeconomía muestra señales de estabilización en los precios, la situación financiera de las provincias atraviesa un escenario de extrema dureza. En junio, los distritos recibieron un fuerte ajuste en los envíos no automáticos del Gobierno nacional. Los fondos transferidos por fuera de la coparticipación, que incluyen partidas discrecionales, registraron una caída real del 87,7% en comparación con el mismo mes del año pasado. Se trata del peor registro para un mes de junio desde, al menos, 2005. De hecho, el Poder Ejecutivo no giró Aportes del Tesoro Nacional (ATN), la herramienta de asistencia más discrecional, durante dos meses consecutivos.
