(BUENOS AIRES).- “Argentina quiero verte bicampeón”, retumbó en el vestuario del Mercedes-Benz Stadium de Atlanta. Los jugadores de la Selección Argentina descargaron la euforia con esa frase convertida en himno después del triunfo 3-2 contra Egipto, que clasificó al equipo a los cuartos de final de la Copa Mundial de la FIFA 26™.
El video, publicado por la cuenta oficial de la AFA, muestra a los dirigidos por Lionel Scaloni completamente desatados: saltan, golpean las remeras y sacuden todo lo que tienen a mano como si fueran hinchas colgados de un alambrado. La grabación se viralizó de inmediato y sumó un nuevo capítulo a la banda sonora del equipo en la Copa del Mundo.
El tema que sonó fuerte en la intimidad del plantel se llama “La CuartaEstrella” y es obra de Pablo Quintana, el músico rosarino que maneja el perfil Palmito Música. La canción ya sonaba entre los hinchas, pero que los propios futbolistas de la Selección Argentina la adoptaran en un momento tan caliente del torneo la terminó de instalar como un emblema.
La letra arranca con una declaración de identidad pura: “Soy hincha de la selección / La aliento con el corazón / Ganamos la tercera con Lionel / Queremos ser campeones otra vez”, escribió Quintana. Después mete un giro que mezcla historia y desquite: “Y 32 años después / La Scaloneta va a vengar / La copa que le robaron al Diez / La que no nos dejaron levantar”.
El estribillo es el que enciende al grupo y a todo el país: “Quiero ver la cuarta estrella / Brillar en la camiseta / Soy argento de la cuna hasta el cajón / Por Malvinas, por el Diego, / Por la última de Leo / Argentina quiero verte bicampeón”. Las referencias a Diego Maradona y a Lionel Messi condensan el arco emotivo de tres décadas de Selección Argentina.
El triunfo sobre Egipto no fue sencillo: fue un 3-2 trabajado que mantuvo el pulso al límite hasta el final, pero alcanzó para asegurar el pase a cuartos y mantener viva la ilusión bicampeona. En ese contexto, los jugadores agarraron el hit de Palmito Música y lo transformaron en un grito de descarga colectivo. El plantel quedó eufórico y la imagen de los futbolistas saltando y cantando a pura garganta en el vestuario del Mercedes-Benz Stadium le dio la vuelta al mundo en minutos.
No es la primera vez que una canción de Quintana se cuela en una gesta del equipo nacional, pero la escena post partido en Atlanta la elevó a un estatus distinto: dejó de ser un tema de tribuna y se convirtió en el pulso que se canta puertas adentro. Ya con el boleto a la próxima fase en el bolsillo, la Selección Argentina arrancó la cuenta regresiva para los cuartos de final con un nuevo himno incorporado al cancionero íntimo del plantel.
