(BUENOS AIRES).- “No podemos dejar de lado o ignorar el like que ya es viral de Niall. No nos interesa ninguna burla futbolística, ni ningún enojo que haya por el juego, pero sí la última imagen donde los españoles se burlan de nuestra lucha por las Islas Malvinas. De corazón esperamos que haya sido un error”, expresó el club de fans argentino de Niall Horan, ex One Direction, en un comunicado que reflejó la indignación que se desató en el país luego de la final del Mundial 2026. La polémica se encendió cuando, durante los festejos en Madrid por el título de España ante la Selección Argentina, una bandera con la inscripción “Las Malvinas son españolas” apareció frente al monumento a Cristóbal Colón y se viralizó en redes sociales.
La imagen fue una respuesta directa a la pancarta con la leyenda “Las Malvinas son argentinas” que los jugadores de la Selección Argentina habían exhibido tras vencer 2 a 1 a Inglaterra en las semifinales, un gesto que reavivó la histórica disputa de soberanía y generó críticas inmediatas en el Reino Unido. La fotografía de la bandera española, publicada originalmente en X por el usuario @anarcarural el 19 de julio de 2026, fue interpretada en el país como una provocación innecesaria que metió a España en un conflicto ajeno y golpeó justo después de la derrota en la final.
El Ayuntamiento de Madrid había calculado la presencia de alrededor de 26.000 personas en la Plaza de Colón, uno de los dos espacios de retransmisión que montó para seguir el partido decisivo. En ese contexto de festejo masivo, la bandera con la inscripción sobre las Islas Malvinas se convirtió en la postal más polémica de la noche. Mientras cientos de fanáticos consideraron la acción una “falta de respeto” y una “provocación innecesaria”, otros aseguraron que solo fue parte de una burla futbolera y no una postura oficial de la Selección Española.
El escándalo escaló cuando se supo que el cantante irlandés Niall Horan, exintegrante de One Direction, le había dado “me gusta” a un posteo que incluía esa misma bandera junto a un texto irónico titulado “Ocho momentos en que Argentina fueron realmente buenos chicos durante la final de la Copa del Mundo”. Presionado por la catarata de críticas, Horan salió a disculparse en su cuenta de X. “Cometí un error honesto. Realmente no me di cuenta de que le había dado ‘me gusta’ al posteo e, incluso, no recuerdo haberlo visto. Solo tengo amor para Argentina y todos mis fanáticos de allá”, escribió.
La explicación no alcanzó para calmar el enojo de sus seguidores argentinos, que le exigieron un pedido de disculpas más contundente y lo acusaron de “lavarse las manos”. El club de fans del artista había emitido un comunicado previo en el que ya advertía sobre la oleada de odio que recibía el país desde la final y señalaba con dureza el gesto del músico. “Viendo que las cosas van de mal a peor, nos vemos con la obligación como argentinas de hablar de la ola de odio masiva que nos está llegando como país y ciudadanos a raíz de las mentiras que se inventaron entorno al Mundial”, plantearon, y remarcaron que las burlas dejaron de ser una chicana futbolística cuando se metieron con el dolor de quienes lucharon por el territorio.
La postura oficial de España
Más allá del ruido en redes y del repudio masivo entre los hinchas de la Selección Argentina, la frase “Las Malvinas son españolas” no representa la posición del Gobierno español. El Ministerio de Asuntos Exteriores de España respalda públicamente que la Argentina y el Reino Unido alcancen una solución pacífica y duradera mediante negociaciones bilaterales. Madrid no sostiene ninguna reclamación propia sobre el archipiélago y nunca ha reivindicado soberanía sobre las islas.
Hasta el momento, ni la Federación Española de Fútbol ni los jugadores campeones del mundo hicieron comentarios sobre la imagen que generó la controversia. El episodio dejó en claro que la tensión entre ambos países no terminó con el pitazo final en el estadio y que cualquier gesto vinculado a las Malvinas sigue teniendo un impacto inmediato y profundo entre los argentinos.
