(BUENOS AIRES).- “Franco Colapinto está separado de Maia Reficco”, confirmó el panelista Pepe Ochoa en LAM (América TV) y de inmediato se conocieron las razones que llevaron a la ruptura de una de las parejas más comentadas del año. El piloto de Alpine en la Fórmula 1 y la actriz y cantante argentina pusieron punto final a una relación que había arrancado con todo a principios de 2026 y que se apagó en medio de la distancia y la exigencia deportiva.
Ochoa explicó que el corte se dio por una crisis personal de Franco Colapinto, que le impedía sostener el vínculo como él entendía que debía hacerlo. “Franco está en una crisis personal muy fuerte. La verdad es él que estaba enganchado con ella. Él no le puede dar la energía ni el lugar que ella se merece”, detalló el panelista. La actriz, que reside en Los Ángeles, llevaba semanas sin ver al piloto, concentrado a full en la temporada europea de la máxima categoría del automovilismo.
Fue Maia Reficco quien tomó la iniciativa para definir la situación. Según relató Ochoa, “ella lo llamó y decidieron cortar porque él no estaba para esa. Él está en otra, para triunfar y hacer lo que quiere cuando quiere”. La conversación puso blanco sobre negro en un desgaste que ya era evidente por la distancia geográfica y la diferencia de prioridades entre ambos, algo que la panelista Carolina Molinari resumió con ironía: “Esa es la excusa cuando te quieren dejar: ‘Mirá, la verdad te merecés algo mejor’”.
Las señales de la crisis
La noticia no cayó de sorpresa para los seguidores más atentos. Hacía semanas que Franco Colapinto y Maia Reficco habían dejado de compartir fotos juntos y las interacciones en redes sociales se habían enfriado. La última aparición pública de la pareja fue el 7 de junio en el Gran Premio de Mónaco, y un dato clave encendió todas las alarmas: el 14 de julio, cuando Reficco cumplió años, el piloto no le dedicó ningún saludo en sus plataformas digitales, un gesto que la actriz sí había tenido con él tiempo atrás, durante un viaje a París.
A eso se sumaron otros movimientos virtuales que alimentaron las sospechas. Según contó Marina Calabró, Colapinto empezó a repartir “me gusta” en fotos de otras mujeres, mientras que Reficco reaccionó a posteos viejos del piloto, un ida y vuelta de señales que en tiempos de redes sociales suele decir más de lo que parece.
Horas después de que Ochoa confirmara la separación el 22 de julio, la actriz publicó en sus historias de Instagram la canción The Light in the Painting, de la cantante estadounidense Lizzy McAlpine, acompañada por cuatro emojis de carita angustiada. La letra del tema, que habla de la huella que deja un amor intenso y de esos vínculos que permanecen vivos en la memoria, fue interpretada por sus fanáticos como una indirecta directa al momento que atraviesa, aunque Reficco no hizo ninguna mención explícita a su expareja.
Mientras los rumores de crisis se transformaban en ruptura confirmada, cada uno siguió enfocado en su carrera. Colapinto continuó con el calendario exigente de la Fórmula 1 en Europa y Reficco permaneció en Estados Unidos abocada a sus proyectos artísticos en Broadway y en la pantalla. La relación que había tenido su confirmación oficial en abril durante el Road Show del piloto en Palermo se apagó en apenas unos meses, y aunque ninguno de los dos emitió un comunicado formal, todas las señales indican que la historia de amor llegó a su punto final.
