(BUENOS AIRES).- «Hermano, chat, ¿por qué no está funcionando? ¿Por qué no está funcionando, chat? ¿Tengo que animar más a Argentina? Esta maldición no está funcionando, hermano. Tengo que decir, ‘¡Viva Argentina!’ ¡Viva Argentina! ¡Vamos!'», repitió Speed en plena transmisión en vivo. La supuesta estrategia de «mufa» del youtuber fracasó por completo: Argentina venció 3-1 a Suiza en Kansas City y se metió en las semifinales del Mundial 2026, donde enfrentará a Inglaterra.
Speed había llegado al estadio con la camiseta de la Selección Argentina, un gesto que descolocó a los hinchas. Fiel a su fama de «mufa internacional» —según la teoría que circula entre los hinchas, los equipos a los que alienta suelen sufrir derrotas o eliminaciones—, el streamer intentó torcer la suerte a favor del rival al grito de «¡Viva Argentina!», pero el plan no surtió efecto. Su aparición con la camiseta albiceleste, en vez de la del equipo suizo, fue leída como un intento de boicot desde la superstición.
? FRACASO TOTAL??: Luego del tercer gol de Argentina frente a Suiza, Speed DESCENDIÓ a la locura, no lo podía asimilar, se golpeó la cabeza y se fué llorando del estadio antes de terminar el partido, no le funcionó su estrategia de mufar a Argentina, no le funcionó nada ? pic.twitter.com/BP12t4FtfR
— Carlo Martin (@Liberfach0) July 12, 2026
El partido se fue al alargue y la Albiceleste marcó el segundo y el tercer gol en ese tramo. La cámara lo captó mientras se golpeaba la cabeza, sin poder asimilar el resultado. Terminó por abandonar el estadio con un semblante desconcertado y visiblemente enojado antes del pitazo final, resignado a que la «mufa» no funcionó.
En su transmisión, el youtuber había buscado ponerle dramatismo. «Vamos, vamos. Viva, vamos. Tengo que ponerle corazón», exclamó, como si la intensidad de su aliento pudiera activar la supuesta maldición.
Las redes sociales no tardaron en devorar la escena. «La mufa no sirve si estás consciente», escribió un usuario; «¿Sabés por qué no funciona? Porque el hincha argentino alienta con el corazón y con el alma», sumó otro. También hubo mensajes más filosos: «Dejen de hacer famoso a este idiota», «Así no funciona, papi», «Quedó como un ridículo» y «A tu casa, nene». La frustración del influencer se convirtió en tendencia y disparó miles de cargadas entre los fanáticos.
El fantasma de Cristiano Ronaldo
Durante la Copa del Mundo, la figura de Speed se transformó en un termómetro humorístico para el público argentino, que lee su presencia como una amenaza de derrota. Fanático de Cristiano Ronaldo, el streamer arrastra una fama global que creció por los desbordes en sus transmisiones. En la Argentina, su aparición siempre genera suspicacias, sobre todo por el eterno debate Messi versus Cristiano que atraviesa la cultura futbolera local. Verlo con la camiseta albiceleste fue, para muchos, una escena casi cinematográfica en una noche donde todo parecía posible.
Mientras la Selección se prepara para enfrentar a Inglaterra en semifinales, la anécdota con el youtuber queda como una postal de la mística que rodea al equipo: imposible de controlar y más poderosa que cualquier «mufa» declarada. La ilusión argentina, una vez más, se impuso dentro y fuera de la cancha.
