(BUENOS AIRES).- Summertime, la serie italiana de drama adolescente producida por Cattleya, se estrenó en Netflix el 29 de abril de 2020 con una historia de amor que renovó la oferta romántica de la plataforma. La ficción se instaló rápido como una de las propuestas más luminosas del género juvenil.
Ambientada en Cesenatico, un pequeño pueblo sobre la costa del Adriático, la trama gira alrededor de Summer y su vida amorosa durante un verano de descubrimientos. El entorno costero funciona como un personaje más, con su luz cálida y el ritmo pausado de los días largos.
El trío protagónico está encabezado por Rebecca Coco Edogamhe, Ludovico Tersigni y Amanda Campana, que dan vida a un grupo de pibes que atraviesan amores, desencuentros y despedidas con la intensidad propia de la edad.
La serie toma como punto de partida la novela Three Meters Above the Sky, de Federico Moccia, un clásico de la literatura romántica juvenil italiana que ya había inspirado adaptaciones cinematográficas de enorme repercusión. La historia de Summer —interpretada por Edogamhe— se construye sobre los dilemas de una chica que navega entre el primer amor y las decisiones que marcan el paso a la adultez.
El éxito de la primera temporada llevó a Netflix a confirmar una segunda entrega poco después del estreno. La trama se expandió sin perder la intimidad que la había vuelto tan popular entre los suscriptores, profundizando en los vínculos entre los personajes y sumando nuevos conflictos que tensaron la relación central.
En 2021 la plataforma anunció que Summertime fue renovada para una tercera y última temporada. La decisión cerró el ciclo narrativo con tres veranos que funcionaron como una trilogía amorosa completa, respetando los tiempos de los personajes y sin estirar la historia más allá de lo necesario.
La producción de Cattleya apostó a un elenco joven con química en pantalla y a una fotografía que capturó la postal mediterránea de Cesenatico, con sus playas, sus calles angostas y las puestas de sol que enmarcaron cada desenlace de temporada. Ese equilibrio entre paisaje y emoción fue una de las claves para que la serie encontrara su público fuera de Italia.
Con el Adriático de fondo y un relato anclado en las emociones, la ficción italiana se despidió convertida en una de las apuestas románticas más frescas que Netflix sumó a su catálogo en los últimos años, lejos de los formatos más estridentes del género. La tercera temporada dejó a Summer en el centro de una despedida que, fiel al tono de la serie, privilegió la melancolía por sobre el golpe de efecto.
