(BUENOS AIRES).- “No me molesta, porque siempre lo viví con naturalidad. No me gusta dejar de hacer cosas, quiero sentirme una más, como cualquier otra persona. Me encanta que le den cariño a mis hijos”. La frase es de Valentina Cervantes, que habló sobre el fenómeno viral que protagoniza Benja, su hijo de dos años con Enzo Fernández, en pleno Mundial 2026. La exposición del pequeño creció al ritmo de las actuaciones de su papá en la Selección Argentina y la influencer explicó por qué no frena las publicaciones a pesar de la notoriedad.
Valentina Cervantes contó que su manera de mostrarse en redes no cambió con la fama del futbolista. “No me molesta, porque empecé a compartir cosas de Benja cuando era muy bebé, como hace cualquier persona con sus hijos”, dijo en diálogo con el Pollo Álvarez. La joven, oriunda de San Martín, remarcó que busca preservar la rutina familiar para que sus hijos crezcan en un ambiente lo más normal posible, sin aislarlos de la realidad que los rodea.
La influencer diferenció las personalidades de Benja y Olivia, su hija mayor, y aseguró que las ocurrencias del nene divierten incluso a la familia. “Obvio que Benja es más avasallante, pero a nosotros también nos hace reír con lo que hace”, reveló. Ese carisma es, según contó, lo que más atrapa a los usuarios en redes sociales.
Sobre el vínculo con los seguidores, Valentina Cervantes valoró el respeto con el que se manejan. “Me encanta que la gente sea así y el cariño que nos dan. Estoy muy agradecida por eso”, afirmó. Tanto en entornos digitales como en la calle o en eventos públicos, la familia mantiene una vida social activa sin que la repercusión se convierta en un problema.
La pareja se instaló en Estados Unidos para acompañar a Enzo Fernández durante el Mundial. El 20 de junio, Valentina Cervantes compartió imágenes en Kansas junto a sus hijos, ambos con camisetas de la Selección Argentina personalizadas con el apellido Fernández, en la intimidad de la familia en medio del torneo.
En otra aparición televisiva, relató cómo vive los partidos de la Copa del Mundo. “Es una locura, el orgullo es cada partido, todo es increíble”, dijo, y sumó: “Cuando es tu familia, quien está ahí en la cancha, la emoción es mucho mayor. Es como un plus”. Contó que Olivia disfruta del ambiente futbolístico y que Benja, al principio un poco asustado en los estadios, ya reconoce a su padre como futbolista y hasta canta canciones del Chelsea.
Valentina Cervantes recordó que decidió no llevar a Benja a las canchas cuando era más pequeño por el clima y las incomodidades, y que recién lo llevó a la final de la Copa América. Con ese equilibrio, la familia Fernández Cervantes transita la fama priorizando el bienestar de los chicos y el contacto directo con los afectos, sin renunciar a la vida cotidiana que quieren para sus hijos.
