(BUENOS AIRES).- “¿De qué vive? Es lógico que viva de Mauro”. Wanda Nara lanzó esa frase contra La China Suárez este miércoles 2 de julio de 2026, en medio de los rumores de crisis de la actriz con Mauro Icardi y la incertidumbre por el futuro futbolístico del delantero, que todavía no definió su contrato para la próxima temporada. La empresaria habló por teléfono con El Ejército de la Mañana (Bondi Live) y no esquivó ningún tema, incluida la economía actual de su exmarido y las versiones que vinculan a Ekaterina Ojeda con el conflicto.
El detonante de la charla fue una pregunta de Santi Riva Roy, que citó textualmente un mensaje de WhatsApp que la propia Wanda le había enviado. En ese texto, ella sostenía que la China habría intercambiado el permiso de los padres de sus hijos para viajar a Turquía a cambio de renunciar a la cuota alimentaria, y que su presencia perjudicaba económicamente a Mauro Icardi porque él bancaba a toda la familia. La conductora no confirmó ni desmintió el contenido con la misma contundencia del mensaje privado. “Fueron muchas cosas que yo saqué de los medios. Todo esto ya se dijo en su momento. No recuerdo si fue Yanina o quién lo dijo en los medios”, respondió. Y enseguida añadió: “Son acuerdos que harán ellos, yo supongo que deben tener algún acuerdo”.
A partir de ahí, Wanda describió la situación de la China con una precisión filosa. “Esta chica dejó toda su carrera”, dijo, y construyó su argumento: “Me parece que ser la acompañante de un deportista y vos no estar haciendo nada de tu vida y encima hacés que tus hijos sigan la carrera de tu novio, eso tiene un valor”. La conclusión llegó sin vueltas: “¿De qué vive? Es lógico que viva de Mauro”. Aclaró que no lo veía como algo negativo en sí mismo y deslizó que “Mauro sabrá cómo son sus números”, pero su descripción pintó a una mujer que dejó de producir para depender del ingreso de su pareja, justo cuando ese ingreso está en duda por la falta de contrato del futbolista.
Pepe Ochoa, desde el piso, amplió el planteo: no se trataba solo de la China, dijo, sino también de su entorno —el amigo, la pareja del amigo, la madre, la maquilladora—. Wanda no negó ese cuadro, aunque marcó un límite: “Ah, bueno, pero ya eso es una elección de Mauro y de ella y la economía de ellos”. Cuando Ochoa insistió y le preguntó si creía que Mauro Icardi era capaz de sostener a todo ese entorno, la respuesta mostró una mezcla de asombro y resignación. “Sé que es lo que está haciendo, ¿no? No sé si es capaz o no capaz. Nunca hubiera pensado que hubiera sido capaz, pero es lo que hizo todo este tiempo, es lo que nos demostró”.
La conversación giró entonces hacia la preocupación por cómo ese esquema económico impacta en el patrimonio de Francesca e Isabella, las hijas que Wanda y Mauro Icardi tienen en común. La empresaria fue tajante: “No. El patrimonio de mis hijas, por suerte, ya lo tengo asegurado y ya lo resguardamos con Mauro”. Wanda explicó que el acuerdo se construyó durante los años en que ella fue representante del jugador: todo lo acumulado en esa etapa quedó al resguardo de las nenas.
Ese capítulo, sin embargo, no está cerrado del todo. La empresaria reveló que todavía hay audiencias pendientes en Italia y que Icardi coincidía en seguir protegiendo a sus hijas. “En las audiencias de Italia, él coincidía en que estaba bueno seguir dejando cosas al resguardo de las nenas, porque Mauro no sabe si yo el día de mañana decido ser mamá o si él decide ser papá, pero todo lo que se hizo hasta ahora fue en la carrera de Mauro, que yo era la representante y Mauro jugaba”, concluyó.
