(BUENOS AIRES).- “Estoy agotada. Acabo de llegar de Disney con los chicos. Sabés lo que es estar con cuatro niños en Disney que estaban enloquecidos. Qué lindo”. La frase es de Wanda Nara y resume el cansancio tras un cambio de planes que volvió a tensar la cuerda con Mauro Icardi. El viaje que la empresaria había organizado con destino a Milán se desvió de manera imprevista y terminó con sus hijas en Disneyland París, una decisión que hizo estallar al futbolista.
El enojo del delantero fue inmediato. Apenas se enteró de la modificación en el itinerario y del paradero de las menores, “Mauro Icardi puso el grito en el cielo”, según relataron fuentes cercanas a la familia. La reacción reactivó el cortocircuito entre los ex, en medio de una convivencia judicial que los obliga a notificar cada movimiento de las chicas.
Pese al cruce, la conductora se mostró provocadora y aseguró que el vínculo con el padre de sus hijas no está roto. Wanda sostuvo que mantiene un diálogo fluido con Icardi, incluso durante la madrugada, algo que quedó expuesto en las últimas horas. La comunicación entre ambos, lejos de cortarse, parece haberse intensificado con el correr de los días.
La comunicación de madrugada
La medianoche del 12 de julio marcó un nuevo episodio. Wanda Nara relató que Icardi la llamó por videollamada a las 2 de la mañana mientras ella dormía. “Wanda tuvo que despertar a las nenas cuatro horas. Estuvieron hablando un buen rato y hablan todo el tiempo”, revelaron. A pesar del malestar por la hora, la mediática facilitó el contacto entre las nenas y su papá.
La situación se repitió a la noche siguiente, cerca del 13 de julio, cuando el teléfono volvió a sonar de madrugada. Según contó la propia Wanda, Icardi insistió con otra videollamada y ella debió interrumpir el descanso de sus hijas por segunda vez consecutiva para que pudieran atender a su padre. Las menores pasaron otras cuatro horas despiertas durante ese llamado.
Al día siguiente, ya de regreso del parque temático, Wanda grabó un audio que no tardó en viralizarse. Ahí soltó la frase con la que describió su agotamiento tras una jornada intensa junto a cuatro menores. En ese mensaje, la empresaria dejó en claro que el trajín físico no implicaba un conflicto permanente con su ex.
“Siempre que las cosas están bien, inventan cosas”, disparó Wanda Nara, bajándole el tono a las versiones de una pelea sin retorno. La frase apunta a desmentir cualquier escalada y a mostrar que, puertas adentro, el trato sigue siendo cotidiano, aunque los chispazos estén a la orden del día. El desgaste emocional, sin embargo, ya es moneda corriente en el Wandagate.
