(BUENOS AIRES).- “Sabés que yo siento, yo siento que hay un tema muy grave de fondo, que se va a saber, muy delicado. Porque para que las dos hermanas hoy estén distanciadas en las redes sociales, es porque alguien falló fuerte en esa relación”.
La frase la soltó Matías Vázquez en Puro Show y expuso la magnitud real del cortocircuito entre Wanda Nara y Zaira Nara. Las hermanas, que durante años superaron crisis y reconciliaciones sin borrar las huellas digitales de su vínculo, esta vez se dejaron de seguir en redes sociales, una señal que para el conductor esconde un conflicto mucho más áspero que una simple discusión familiar. “Wanda sube el poste, y Zaira la deja de seguir”, graficó.
Vázquez contó que intentó obtener precisiones con allegados pero chocó contra un hermetismo absoluto. “Intentamos hablar con gente del entorno pero es imposible”, dijo el conductor, acompañado por el panelista Pampito. La barrera de silencio que rodea a las hermanas alimenta la versión de que la pelea se originó por un episodio puntual que, hasta ahora, no trascendió públicamente.
El conductor insistió en que la ruptura no admite comparación con distanciamientos anteriores. “Cuántas veces se bancaron y se distanciaron, pero nunca se dejaron de seguir”, analizó. La decisión de cortar el lazo en Instagram y otras plataformas marca, según su lectura, un punto de quiebre inédito en la historia de las hermanas, que compartían desde proyectos laborales hasta vacaciones y eventos familiares.
Una doble crisis para Wanda
El distanciamiento con Zaira se suma a un momento ya de por sí desgastante para Wanda Nara. La empresaria atraviesa una disputa judicial abierta con Mauro Icardi, su expareja y padre de dos de sus hijas, un expediente que incluye acusaciones cruzadas y una exposición mediática constante. La coincidencia de ambos frentes —el legal y el íntimo— configura una de las tormentas personales más duras que la conductora y empresaria debió enfrentar en el último tiempo. Wanda Nara supo construir una imagen de blindaje frente a la adversidad, pero ahora lidia con las dos crisis en simultáneo y sin el respaldo público de su hermana.
Mientras la causa con Icardi avanza en los tribunales, la ruptura con Zaira priva a Wanda Nara de un sostén que históricamente funcionó como contrapeso en sus horas más complicadas. La empresaria, que ya venía gestionando la exposición de su vida privada con un perfil alto, enfrenta este nuevo capítulo familiar con un hermetismo que contrasta con su habitual despliegue en redes sociales.
Hasta el momento, ninguna de las dos hizo declaraciones oficiales sobre el quiebre, y el entorno se mantiene cerrado a cal y canto. Las próximas semanas podrían destrabar filtraciones del “tema muy delicado” al que aludió Vázquez, a la espera de que alguna de las hermanas rompa el silencio y se conozcan los motivos reales de una pelea que ya las muestra más alejadas que nunca.
