El gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, anunció en las últimas horas el envío a la Legislatura de Córdoba del proyecto de ley “Alivio Cordobés”, una iniciativa para atender el crecimiento del endeudamiento de las familias. La medida contempla una reducción de impuestos y un esquema de refinanciación a través del Banco de Córdoba, en contraste con la postura del gobierno de Javier Milei.
El plan de Llaryora para los hogares endeudados
“Enviaré a la LegislaturaCBA el proyecto de ley para poner en marcha el Programa ‘Alivio Cordobés’”, anunció Llaryora en X. El gobernador explicó que la iniciativa busca responder a “una realidad que golpea la mesa de muchos hogares: la angustia de la deuda familiar”. Y planteó: “No estamos hablando de números fríos, sino de la cuota de la tarjeta que nunca baja, del crédito que se sacó para arreglar la moto que te lleva al trabajo, del préstamo para que un hijo siga estudiando”.
La propuesta tendrá como protagonista al Banco de Córdoba, aunque la administración provincial también invitó a las entidades financieras privadas a adherirse. El objetivo central será ofrecer condiciones de refinanciación con tasas inferiores a las actuales y permitir que los hogares puedan ordenar sus compromisos.

Tasas más bajas y deudas unificadas
Uno de los puntos centrales del proyecto es la posibilidad de unificar distintos pasivos en una sola cuota. Según explicó Llaryora, las familias podrán concentrar sus deudas chicas “en una sola cuota previsible, con plazos de hasta entre 24 y 48 cuotas dentro de la misma entidad financiera”. “Crearemos un esquema de refinanciación con tasas razonables, muy por debajo de las actuales del mercado”, afirmó el gobernador.
El programa también contempla una reducción de la carga impositiva provincial vinculada a los créditos. La iniciativa supone además una diferencia en la estrategia frente al endeudamiento familiar. Mientras el Gobierno nacional viene sosteniendo que se trata de un problema entre privados y descartó implementar un programa específico, Córdoba decidió avanzar con una herramienta propia para intentar reducir el peso de las cuotas.
La diferencia con el gobierno de Milei
Llaryora defendió la decisión desde una perspectiva económica y sostuvo que aliviar el peso de las deudas también puede contribuir a recuperar el consumo. “Cada peso que una familia cordobesa se ahorra de intereses, es un peso que vuelve de inmediato al almacén de barrio, a la carnicería, o al comercio local”, afirmó. En ese sentido, consideró que “aliviar la deuda familiar no es un gasto, es la mejor inversión para ayudar a activar el consumo y con este conservar el empleo de miles de cordobeses”.
El esquema, según explicó, se basa en un “esfuerzo compartido”: el Estado provincial aportará una reducción de la carga impositiva, las entidades financieras resignarán parte de su rentabilidad y las familias asumirán el compromiso de pago mediante una cuota que puedan afrontar. “Acá nadie se salva solo”, remarcó Llaryora al presentar el proyecto. La iniciativa deberá ahora ser debatida en la Legislatura de Córdoba, donde el gobernador pidió que sea analizada, mejorada y enriquecida por los distintos bloques.
