POLÍTICA

Adolfo Rubinstein respaldó a Javier Milei por el cobro a extranjeros, pero apuntó contra el ajuste en la Salud Pública

 

El exministro de Salud consideró razonable cobrar a extranjeros no residentes, pero cuestionó el ajuste y el desmantelamiento de programas sanitarios.

 
Adolfo Rubinstein

Adolfo Rubinstein, exministro de Salud de la Nación, respaldó una de las medidas impulsadas por Javier Milei sobre la atención médica a extranjeros no residentes. Durante una entrevista con Radio Del Plata, consideró “razonable” cobrar las prestaciones que no correspondan a emergencias. Sin embargo, cuestionó el ajuste en salud pública y el desmantelamiento de programas nacionales.

En ese marco, Rubinstein explicó que la atención de extranjeros no residentes no representa un problema significativo para el presupuesto sanitario nacional. No obstante, sostuvo que el contexto de austeridad fiscal modifica el análisis. “No parece demasiado razonable atender de manera gratuita a extranjeros no residentes”, afirmó. Además, aclaró que quienes tienen residencia argentina y DNI mantienen los mismos derechos sanitarios que cualquier ciudadano.

Rubinstein respaldó el cobro a extranjeros no residentes

El exfuncionario recordó que la discusión no es nueva y mencionó un conflicto ocurrido en 2018 con Bolivia. En aquel momento, un argentino que sufrió un problema de salud en ese país no recibió atención porque debía pagar. Según explicó, aquella situación derivó en negociaciones para establecer acuerdos de reciprocidad en materia de emergencias.

Rubinstein sostuvo que varias provincias ya avanzaron con sistemas de cobro para extranjeros no residentes. En su opinión, la lógica también puede aplicarse a los hospitales nacionales. Por eso, planteó que quienes no tengan un seguro de salud deberían pagar las prestaciones que no sean de emergencia. “No existe país en el mundo que brinde atención sin pagar en el punto de servicio a extranjeros no residentes”, señaló.

El exministro también puso como ejemplo algunos hospitales nacionales de alta complejidad. Mencionó al Garrahan, El Cruce y el Posadas. Según explicó, existen casos de pacientes de países limítrofes que reciben diagnósticos en sus lugares de origen y luego llegan a la Argentina para acceder a tratamientos complejos. Para Rubinstein, esa situación implica que el costo termina siendo asumido por el Estado argentino.

La fuerte advertencia por el ajuste en salud

Sin embargo, Rubinstein marcó diferencias profundas con otras políticas del Ministerio de Salud. En particular, cuestionó la reducción del presupuesto y lo que definió como una retracción del Estado Nacional. Según explicó, las provincias administran buena parte de los servicios sanitarios, pero la Nación debe garantizar la equidad entre jurisdicciones.

En ese sentido, apuntó contra el desmantelamiento del programa Remediar, que durante más de dos décadas distribuyó medicamentos esenciales en centros de atención primaria. La propia información oficial señala que el programa llegó a más de 7.800 centros de salud en todo el país. Rubinstein advirtió que trasladar esa responsabilidad a las provincias puede profundizar las diferencias entre los distritos con mayores y menores recursos.

Sobre el cierre, el exministro también cuestionó la situación del Instituto Nacional del Cáncer y otros programas sanitarios. “Lo que está ocurriendo es una retracción del Estado Nacional”, sostuvo. Para Rubinstein, el problema no es solamente presupuestario, sino que tiene consecuencias concretas sobre los pacientes que dependen del sistema público. En abril de 2026, además, una comunicación legislativa de Río Negro pidió revisar la decisión de finalizar el Remediar.