(BUENOS AIRES).- «Me vino bien esta semana que se suspendió el partido para poder agarrar ritmo con la pelota», aseguró Thiago Almada en su primera entrevista desde que firmó contrato con el club. La postergación del compromiso continental le dio al mediocampista una semana extra de trabajo justo cuando buscaba ponerse a punto tras las vacaciones.
«Estoy entrenando, estoy haciendo todo con el grupo», explicó Almada en diálogo con Radio La Red, después de haber llegado al país el fin de semana luego del Mundial. El futbolista describió sus sensaciones en la vuelta a los entrenamientos y se mostró conforme con el proceso. «En este entrenamiento que estoy haciendo me estoy sintiendo bien», completó.
El panorama inicial que había planteado Eduardo Coudet era mucho más cauteloso. Días atrás, el entrenador había puesto en duda la presencia del refuerzo para el partido en Colombia. «Sería egoísta de mi parte querer que Thiago, que estaba de vacaciones, juegue en la altura de Bogotá», declaró en conferencia de prensa. En ese momento, el objetivo era el partido siguiente. «Para el domingo o para la vuelta veremos si va a estar, pero es distinto», agregó.
Lo que cambió en el medio
La suspensión del encuentro ante Independiente Santa Fe por la tragedia ocurrida en Colombia modificó el escenario por completo. Lo que era una contrarreloj para Almada se transformó en una semana completa más de entrenamientos, justo el elemento que faltaba en el planteo original del cuerpo técnico. El jugador pasó de estar prácticamente descartado para ese compromiso a sumar sesiones con pelota y trabajo a la par del grupo.
La decisión de postergar el partido, que estaba programado para esta semana, le permitió a Almada enfocarse en la puesta a punto física sin la presión de llegar contra los plazos. El mediocampista reconoció que el tiempo adicional fue clave para retomar el contacto con la pelota después del receso. No es un detalle menor: venía de vacaciones posteriores al Mundial y necesitaba adaptarse al ritmo del equipo.
Consultado sobre si estará disponible cuando se reprograme el partido, Almada no se adelantó a nada y dejó la definición en manos del entrenador. «Lo importante es poder estar bien, poder estar sano y poder estar todos los partidos disponible para jugar», respondió.
Ahora, con una semana adicional de puesta a punto, el cuerpo técnico deberá evaluar si el flamante refuerzo está en condiciones de ser utilizado en la altura de Bogotá. La decisión final sigue abierta, pero el jugador ya dio señales concretas de que el tiempo extra le permitió acortar los plazos. De todos modos, la última palabra la tiene Coudet, que ya había advertido sobre los riesgos de apurar su regreso.
