Ángel de Brito volvió a quedar en el centro de la escena televisiva con una definición contundente sobre uno de los programas más importantes de la pantalla chica. Consultado en Bondi Live sobre la posibilidad de ponerse al frente de Gran Hermano, el periodista no dudó. En este sentido, el periodista confirmó lo inevitable.
Ángel respondió con una frase que no dejó demasiado margen para la interpretación: «Conmigo no cuenten». El conductor fue tajante al explicar que, al menos en las condiciones actuales, no tiene ningún interés en asumir semejante desafío. Incluso planteó que solamente podría llegar a considerar una propuesta de ese estilo después de tomarse un descanso prolongado de la televisión, de unos tres o cuatro años.
Pero su negativa no quedó solamente en una cuestión personal. De Brito también apuntó contra la dinámica que suele tener el reality. En este sentido, cuestionó especialmente el funcionamiento de los debates alrededor de lo que ocurre dentro de la casa.
Para Ángel de Brito, uno de los principales problemas aparece cuando los debates evitan los conflictos verdaderamente importantes para terminar poniendo el foco en cuestiones que considera irrelevantes. En ese sentido, cuestionó la presencia de algunos exparticipantes o invitados que, según su análisis, terminan funcionando como «relleno».
Futuro incierto para Ángel de Brito
Entre sus ejemplos, mencionó a Emma Vich y puso en duda cuál era su verdadero aporte al debate. Desde su perspectiva, el eje debería estar puesto en lo que ocurría con Juanicar y Laura Ubfal.
Lo cierto es que la postura de Ángel se da además en medio de las dudas que él mismo instaló sobre el futuro de LAM, el ciclo que se convirtió en uno de los espacios más reconocidos de la televisión de espectáculos. Sus declaraciones sobre la continuidad del programa para los próximos años generaron repercusiones y llevaron a distintas figuras del medio a imaginar qué podría hacer el periodista si finalmente decidiera cambiar de rumbo.
