BOCA JUNIORS

Arruabarrena pidió un marcador central y Boca puso una tajante condición

 

El entrenador volvió a insistir por un defensor y la dirigencia fijó una condición para avanzar.

 
Arruabarrena
Arruabarrena

(BUENOS AIRES).- “Si no venden, no compran”, sostuvo la dirigencia de Boca. Boca mantiene abierta la posibilidad de sumar un último refuerzo después de que Rodolfo Arruabarrena le pidió a Juan Román Riquelme un marcador central durante el viaje a Paraguay. La condición fijada por el club es que primero se produzca una salida, mientras la búsqueda queda enfocada en un defensor capaz de elevar el nivel del equipo.

Rodolfo Arruabarrena planteó el pedido durante la charla que mantuvo con Riquelme en el vuelo rumbo a Asunción. El entrenador volvió a insistir con la necesidad de reforzar la última línea, una solicitud que viene realizando desde hace varios días. La intención del cuerpo técnico es contar con una alternativa más para afrontar la seguidilla de partidos y sumar competencia en la defensa. Arruabarrena entiende que una defensa con una alternativa adicional puede darle mayor seguridad a un equipo que todavía está en plena construcción.

Juan Román Riquelme respondió que hará todo lo posible para concretar la incorporación del defensor. El presidente de Boca se comprometió a intentar cumplir con el pedido, aunque la llegada todavía no está cerrada. El club buscará hasta el final del mercado una opción que se ajuste a las pretensiones del entrenador y a las posibilidades económicas de la institución. La situación económica y la composición actual del plantel serán las referencias para definir los próximos movimientos de Boca.

El marcador central es el refuerzo que más fuerza tomó en el mercado de Boca. El cuerpo técnico no pretende sumar un futbolista solo para completar el plantel, sino encontrar una pieza que pueda competir directamente por un lugar entre los titulares. Para Arruabarrena, la incorporación debe aportar jerarquía y responder a una necesidad concreta de la última línea.

El mediocampo ocupa un lugar distinto en el análisis interno. Arruabarrena considera que necesita una alternativa más para esa zona, pero la dirigencia entiende que el plantel está cubierto y que ya cuenta con suficientes variantes. Por eso, Boca no tiene previsto incorporar un volante por incorporar: la prioridad es resolver el pedido defensivo, siempre dentro del equilibrio de la plantilla. Esa diferencia de criterio explica por qué el mediocampista no aparece hoy como una prioridad absoluta para la dirigencia.

Las salidas de las últimas semanas le dieron a Boca margen para analizar una incorporación. El club liberó cupos con jugadores que dejaron de ser considerados por Arruabarrena, aunque ese espacio no implica que la dirigencia vaya a avanzar sin evaluar el impacto deportivo y económico. La postura es evitar errores de otros mercados y aceptar un nuevo futbolista solo si hace falta y puede elevar el nivel del equipo.

Una eventual salida de otro futbolista podría cambiar el escenario del mercado. Si Boca consigue desprenderse de un jugador y libera espacio, Riquelme tendrá mayor margen para avanzar por el defensor que pidió Arruabarrena. Hasta el final del mercado, el club mantendrá abierta la puerta para sumar ese último refuerzo, pero la operación seguirá supeditada a una venta previa.