(BUENOS AIRES).- La salida de Exequiel Zeballos al Monza de Italia modificó los planes de Arruabarrena y dejó a Boca con dos necesidades para el cierre del mercado de pases. El entrenador le pidió a Juan Román Riquelme la incorporación de un defensor central y un extremo. La dirigencia deberá resolver si avanza por alguno de los nombres que ya aparecen bajo análisis y hasta dónde está dispuesta a avanzar en cada negociación.
Zeballos fue transferido por alrededor de 4 millones de euros y Boca retuvo además el 40% de una futura plusvalía. El delantero firmará con el conjunto italiano hasta diciembre de 2031. Su salida impidió que Arruabarrena lo utilizara como una variante más para el frente de ataque durante lo que resta de la temporada. El futbolista continuará su carrera en el Monza y ya no formará parte de la planificación del plantel.
El extremo pasó a ser una prioridad después de la partida del Changuito. Arruabarrena contaba con Zeballos como una alternativa capaz de aportar velocidad, desequilibrio y profundidad, pero ahora busca un jugador por afuera que ocupe el lugar vacante. El pedido surgió luego de que la transferencia modificara la planificación ofensiva del plantel y se sumó a la búsqueda de un defensor central, que ya estaba planteada.
Boca ya analiza cuatro opciones para esa posición: Jáminton Campaz, Benjamín Domínguez, Agustín Canobbio y Dylan Aquino. La dirigencia deberá evaluar las posibilidades económicas y deportivas antes de avanzar por alguno de ellos. Los nombres forman parte de una lista inicial y todavía no hay una incorporación definida para cubrir el puesto. Arruabarrena pretende sumar una variante ofensiva antes del cierre del mercado.
La salida de Zeballos también redujo las alternativas disponibles para el ataque de Boca. El entrenador esperaba contar con el delantero como una pieza más para afrontar los partidos que quedan de la temporada, pero la propuesta del Monza cambió ese escenario. Por eso, la incorporación de un extremo ahora aparece como una necesidad vinculada directamente con la transferencia.
Los nombres para la defensa
La búsqueda del defensor central, en cambio, ya estaba planteada antes de la transferencia de Zeballos. Arruabarrena había manifestado la necesidad de agregar una alternativa para una posición que considera necesaria dentro del plantel. Los nombres que Boca analiza son Francisco Álvarez, Nehuén Pérez y Kevin Lomónaco, con distintas opciones para reforzar la última línea.
Francisco Álvarez es el nombre que tomó mayor fuerza en las últimas horas. El defensor de Argentinos Juniors aparece nuevamente en el centro de la escena y Boca analiza presentar una propuesta para convencer al club de La Paternal. La alternativa se suma a la lista de centrales que la dirigencia tiene en carpeta y podría convertirse en una de las gestiones principales del cierre del mercado.
La búsqueda del zaguero responde a una necesidad previa del plantel, mientras que el extremo surgió como prioridad tras la salida de Zeballos. De ese modo, Arruabarrena ya definió los dos puestos que pretende reforzar: un central para la última línea y un jugador por afuera para el ataque. Riquelme deberá analizar las opciones disponibles y las condiciones de cada operación.
El calendario también condiciona la decisión. Boca se prepara para enfrentar a Vélez por los octavos de final de la Copa Argentina y, si consigue avanzar, podría cruzarse con Racing en los cuartos. Arruabarrena quiere contar con más variantes para esos desafíos, mientras espera novedades sobre los dos puestos solicitados. Riquelme tendrá la última palabra sobre las incorporaciones y el mercado de pases entra en su etapa decisiva.
