(BUENOS AIRES).- En Boca Juniors, la renovación del plantel decidida por Arruabarrena ya suma nueve salidas concretadas y podría llegar a 13 si se completan los cuatro movimientos que todavía están abiertos. El mercado de pases entró en su etapa final, pero el club aún debe resolver dos bajas cercanas y dos ventas posibles.
La renovación estuvo marcada por la decisión de Arruabarrena de no contar con jugadores que regresaron de préstamos o que ya no tenían lugar en Primera. Juan Román Riquelme y la dirigencia avanzaron con rescisiones de contrato, préstamos y transferencias. El objetivo fue liberar espacio y generar cupos para que Boca pudiera moverse en el mercado.
Edinson Cavani rescindió su contrato después de saber que Arruabarrena no lo tendría en cuenta durante los últimos seis meses de su vínculo. Ander Herrera también acordó la finalización anticipada de su contrato y luego regresó al Real Zaragoza. Nicolás Orsini rescindió y acordó su llegada a Barracas Central.
Agustín Martegani se marchó a préstamo a Independiente Medellín, mientras que Lucas Janson fue cedido a Gimnasia de La Plata. Iker Zufiaurre pasó al Albion de Uruguay y Santiago Zampieri, lateral izquierdo de la Reserva, fue prestado al Montevideo City Torque. En estos dos últimos casos, la intención fue que los juveniles sumaran minutos y experiencia fuera de la institución.
Marcelo Saracchi fue transferido al Houston Dynamo por una cifra superior al millón de dólares. La operación representó la primera reventa concretada durante la actual gestión. Mauricio Benítez completa la lista: será transferido al Royal Amberes por 2,5 millones de dólares más otros 500.000 dólares sujetos al cumplimiento de objetivos, y Boca conservará un porcentaje de una futura venta.
Las nueve salidas incluyeron, así, tres rescisiones de contrato, cuatro préstamos y dos transferencias. El movimiento de los laterales y de los juveniles respondió a la búsqueda de espacio dentro del plantel, mientras que las ventas permitieron avanzar con operaciones que también contemplan ingresos económicos para la institución.
Juan Barinaga está cerca de convertirse en jugador de Racing, aunque la operación depende de que Gastón Martirena concrete su salida rumbo al Santos de Brasil. Marcelo Weigandt, por su parte, atraviesa las últimas instancias de su pase a Liga de Quito. El lateral no forma parte de los planes de Arruabarrena y su salida también le permitiría a Boca liberar un nuevo cupo para el plantel.
Exequiel Zeballos todavía podría ser vendido si aparece una propuesta importante: Napoli y Celta de Vigo mostraron interés, pero ninguno presentó una oferta formal. Lautaro Di Lollo también puede marcharse si un club acerca una propuesta cercana a los 10 millones de dólares, después de que Benfica desistiera de contratarlo.
Las operaciones de Zeballos y Di Lollo dependen de que aparezcan ofertas concretas. En el caso de Barinaga, primero debe resolverse la salida de Martirena, mientras que Weigandt ya tiene encaminado su pase a Liga de Quito. Si esos cuatro movimientos avanzan, las nueve salidas ya concretadas se convertirán en 13 y Boca completará una renovación marcada por la liberación de cupos y la salida de futbolistas que no estaban en los planes del entrenador.
