(BUENOS AIRES).- “No tenés que demostrar tu valor ni ganarte el derecho a descansar. Ya sos suficiente, incluso mientras seguís creciendo y aprendiendo”, escribió Anita Espasandín, pareja de Benjamín Vicuña desde hace más de dos años. El posteo, publicado el 17 de agosto junto a una serie de fotos, llegó en plena tensión reavivada entre el actor y Mauro Icardi por la distancia con Magnolia y Amancio.
Espasandín continuó con una reflexión sobre el perdón y el autoconocimiento. “Aprendé a hablarte con amor, a perdonarte por las veces que dudaste de vos y a darte la misma comprensión que tantas veces buscaste afuera”, publicó. Luego sumó: “Podés honrar todo lo que viviste sin quedarte atrapado en el dolor. Las heridas también pueden transformarse en puertas, y las pérdidas, en espacio para algo nuevo”.
El mensaje cerró con una invitación a la resiliencia. “No te abandones cuando el camino se ponga difícil. Aprendé a sostenerte, a ser tu propio lugar de paz y a dejar que el amor que nace dentro tuyo se desborde”, escribió Espasandín. La autora dedicó el posteo “a todas las personas que abrazan su historia y buscan construir su propio refugio” y aclaró que las imágenes eran “fotos viejas”.
El origen de la tensión
La publicación apareció apenas horas después de que Benjamín Vicuña se sincerara en PH, Podemos Hablar sobre lo “sensible” que le resulta el tema de la distancia con sus hijos menores. Magnolia y Amancio, los hijos del actor, pasaron varios meses en Turquía junto a su madre, La China Suárez, y su pareja, Mauro Icardi.
Esas declaraciones de Vicuña no cayeron bien del lado de Icardi. El futbolista cruzó duro al actor en sus historias de Instagram y cuestionó su vínculo con los chicos. “Me preocuparía por que te quieran ver”, escribió Icardi. Ese mensaje reavivó el enfrentamiento público entre ambos.
El texto de Espasandín no nombra de forma directa a Icardi. El momento elegido y su contenido generaron eco inmediato en medio del fuego cruzado que atraviesa públicamente la familia ensamblada. La publicación de Espasandín se mantuvo en el plano de la reflexión personal y sumó una intervención más al clima de tensión entre Vicuña y el futbolista, sin mencionarlo abiertamente en ningún pasaje.
