ESPECTÁCULO

Quién es Cami Jara, una de las figuras claves en las tardes de Olga

 

La entrevista disponible reconstruye su esfuerzo, pero no confirma el supuesto episodio en el canal de transmisiones.

 
Cami Jara
Cami Jara

Cami Jara empezó a publicar videos a los 17 años y también hizo transmisiones junto a su mamá desde el cuarto de ella. La actividad se extendía de las 10 de la noche a las 3 de la mañana, mientras su madre debía trabajar al día siguiente. “Era muy gracioso el contexto”, recordó Cami Jara al describir esas primeras emisiones, que al principio eran vistas por personas adultas y después alcanzaron a adolescentes.

Los 50 recortes diarios de esas transmisiones marcaron el ritmo de la siguiente etapa. Cami Jara explicó que pasaba seis horas editando desde un teléfono Xiaomi, terminaba cerca de las 10 de la mañana, dormía durante el día y repetía la rutina durante un año. “Me olvidaba de comer, bajé como 15 kilos”, contó; también dijo que perdió parte de la vista por el uso sostenido del celular y que no era una rutina sana.

La situación económica de su familia atravesó ese proceso. La madre de Cami Jara trabajaba más de 12 horas y llegó a tener dos empleos; además, se endeudaba para que su hija pudiera ir al colegio y tuviera lo mismo que sus compañeros. “En algún momento mi mamá supo ser muy aliada del mate. Me di cuenta de grande que se ahorraba el tema de la comida con el mate”, dijo. También recordó épocas con la heladera vacía y un limón para evitar el olor.

El maltrato que Cami Jara sufrió en el colegio también aparece en su relato como parte de su vínculo con el humor. “Me hacían bullying, pero siempre me he parado en un lugar gracioso, ahí empecé a coquetear con el humor. Era mi manera de adaptarme al colegio”, explicó. La creadora contó que va a terapia desde los 13 años y que entre 2025 y 2026 subió 15 kilos; en ese período vio búsquedas sobre su cuerpo.

Olga es hoy parte de la rutina laboral de Cami Jara, que también integra desde hace cuatro años Tarde de Tertulias, conducido por Marti Benza. La exposición se amplió con el teatro: después de la novena función de su obra, entendió que el proyecto había crecido. “La fantasía con la obra de teatro era que vendrían 200 personas. Yo no esperaba que siguiera”, contó. “Tengo un tema con el merecimiento. Este año hice mi obra de teatro y muchas cosas pasaron tan rápido que no soy consciente de tanto”, admitió.

La independencia económica llegó a los 20 años, cuando empezó a cobrar su propia plata y recibió ayuda de una contadora amiga de su mamá. Hoy tiene representante, ahorra para comprar un departamento y quiere que su madre deje de trabajar: “Me encantaría que no tuviera que trabajar nunca más. Trabajó tanto…”.