(BUENOS AIRES).- “Supongo que él no debe estar muy bien y me siento un poco culpable, porque esto de no poder verlo por la perimetral es un bajón”. Candela Arizaga rompió el silencio y contó qué pasó antes de salir del departamento de Facundo Moyano la madrugada del confuso episodio que terminó con el exdiputado detenido.
“Bajé por el ascensor y por la puerta. Siempre estuvimos solos en el departamento. Volvimos de la cancha y solo recibí el pedido de comida”, relató Arizaga en una entrevista con Mariana Fabbiani en DDM. Según su versión, esa noche ella y Moyano estuvieron siempre solos en el departamento de Belgrano y, al rato, sufrió lo que describió como un brote: “Tuve un estilo de alucinación y brotes. Yo en ese momento tenía una visión que no era la real, veía cosas”.
La modelo negó cualquier vínculo con las adicciones: “Nunca me había pasado. No voy a hablar de ese tema porque recibí muchas críticas que me afectan. No es un problema de adicciones, yo venía con algunas cuestiones psicológicas y depresivas por cuestiones ajenas a lo que se dijo”. Y reconoció que conserva pocos recuerdos: “Recuerdo poco y nada de ese día. Recuerdo cuando comí, hice un pedido de Rappi, estaba totalmente lúcida hasta que se me cruzaron los cables y de ahora en más voy a tener que trabajarlo mucho”.
? CANDELA ARIZAGA EN EXCLUSIVA CON DDM:
? "Me cuesta creer lo que dijo Storto"
? "Nadie me incentivó a consumir"
? "No hubo maltrato"
? "De esa noche me acuerdo poco y nada"Cc #DDM @ddm_ok pic.twitter.com/c6QQ0B6G5L
— América TV (@AmericaTV) August 6, 2026
Arizaga fue contundente al desmentir cualquier maltrato durante la relación con Facundo Moyano: “No somos perfectos, pero maltrato no hubo”. La joven insistió en que no había terceros en el departamento y que bajó por el ascensor y por la puerta del edificio.
Además, tomó distancia del abogado Diego Storto, quien la representó tras el episodio. “Me cuesta creer que él dijo eso. A mí nadie me incentivó a consumir y no sufrí violencia psicológica”, afirmó. La modelo aclaró que no designó personalmente al letrado: “Diego se comunicó con mi familia, se sintieron muy bien y no lo conocían. No tengo hoy en día un abogado, pero valoro a Storto”.
Sobre el vínculo con Facundo Moyano, definió la relación como “alegre, divertida, sincera” y destacó sus cualidades: “Compañero, un gran consejero, me escucha mucho, quiere que yo crezca”.
Arizaga también se refirió al momento en que tomó dimensión de lo ocurrido: “Yo me entero de que esto se hizo súper mediático muchas horas después porque estaba sin celular”. Y contó cómo atraviesa su recuperación: “Estoy mejor, poniéndome al tanto de todo esto. Recién ayer pude ver algunas notas y estoy tratando de enfocarme en mí y en mi salud”.
Finalmente, volvió a referirse a la medida judicial que los mantiene separados: “No pude hablar porque tenemos una perimetral, pero pretendo estar tranquila”. Y cerró con una confesión sobre cómo vive la imposibilidad de mantener contacto con Moyano: “Supongo que él no debe estar muy bien y me siento un poco culpable, porque esto de no poder verlo por la perimetral es un bajón”.
