(BUENOS AIRES).- “¿Me quedan dos años de vida? ¿Me quedan diez? ¿Veinte?”, se preguntó Caro Trippar al recordar aquel momento. La influencer contó que esa duda la llevó a buscar testimonios de personas con cáncer metastásico.
Caro Trippar explicó que comenzó a mirar videos y testimonios de personas con cáncer metastásico. La búsqueda quería darle una idea de qué podía esperar de su propio cuadro. Cada historia representaba una posible respuesta a la pregunta que la desvelaba desde el diagnóstico.
Muchos de esos relatos hablaban de haber superado los cinco o diez años como si se tratara de algo extraordinario. Esos testimonios, lejos de aliviarla, le mostraron la supervivencia prolongada como una excepción. La influencer repasó decenas de casos mientras intentaba entender cómo seguir adelante.
Esa búsqueda terminó aumentando todavía más su angustia. La exposición a esas historias no le dio la certeza que esperaba. Al contrario: la confrontó con la idea de que cada año ganado era una batalla contra lo improbable.
“Ahora estoy luchando por vivir cinco años, diez años con toda la furia”, le dijo Caro Trippar a Sebas. La frase apareció mientras pensaba en la posibilidad de no poder ver crecer a su hijo. Ese temor se convirtió en el eje de su determinación.
La idea de perderse el crecimiento de su hijo se volvió uno de los motores de su pelea. La influencer fijó cinco o diez años como el horizonte que quiere sostener. No se trata de una cifra estadística, sino del tiempo que desea compartir con su familia.
Caro Trippar no precisó si esa búsqueda se apoyó en herramientas de inteligencia artificial. Lo que quedó claro es que transformó la incertidumbre en un objetivo concreto: vivir esos años para estar junto a su hijo. La preocupación por no verlo crecer dejó de ser un miedo paralizante y pasó a ser un impulso para seguir adelante con su tratamiento.
