VIDA Y ESTILO

Cómo es el lujoso taller de pintura que Carolina Prat tiene en su casa: obras, muebles y diseño sustentable

 

El espacio creativo de la artista

 
Carolina Prat
Carolina Prat

(BUENOS AIRES).- “rincón favorito del mundo”, definió Carolina Prat a su taller de pintura. El espacio está dentro de La casa de los suspiros y el taller de Carolina Prat funciona como el epicentro de su vida creativa y de su inspiración actual. La propiedad, diseñada por ella en Martínez, tiene una disposición pensada para aprovechar la luz natural directa. Esa condición resulta clave para las artes plásticas y acompaña el desarrollo de sus obras.

El taller de pintura está planteado como un espacio privado y aislado de la dinámica cotidiana. Está diseñado como un refugio de paz absoluta, apartado de la exposición mediática tradicional de la familia. El ambiente queda separado de la dinámica diaria de una casa con tres hijos y de la exposición mediática tradicional de la familia. Ese aislamiento define el uso del lugar dentro de la propiedad.

La producción plástica ocupa el centro de las tareas del ambiente. Allí Carolina Prat produce y despliega todas sus obras artísticas, con el taller como espacio central para ambas acciones. El lugar concentra tanto la elaboración como la disposición de las piezas. Esa combinación sostiene su condición de epicentro de la vida creativa y de la inspiración actual de Carolina Prat.

El diseño de mobiliario suma otra actividad al uso artístico del taller. Carolina Prat idea y diseña allí prototipos de muebles funcionales y objetos decorativos con una fuerte impronta estética. La tarea incorpora piezas de uso y elementos ornamentales a un espacio dedicado también a las obras artísticas. El mobiliario forma parte de la identidad creativa que desarrolla en ese ambiente.

Los materiales ecológicos ocupan un lugar específico dentro de ese proceso. El taller funciona como un laboratorio ecológico donde Carolina Prat prueba materiales para sus creaciones sustentables, una práctica vinculada con su nueva pasión por el cuidado ambiental y la bioarquitectura. La búsqueda se desarrolla en el mismo espacio en el que pinta y diseña prototipos. Así, el ambiente reúne la producción plástica, el mobiliario y la exploración de materiales ecológicos.

Los sillones colgantes y mecedores son dos ejemplos de las piezas creadas en el taller. Sus seguidores elogiaron esas producciones. La presencia de estos muebles muestra que el espacio también está destinado al desarrollo de objetos concretos, además de las obras artísticas. El diseño de mobiliario aparece integrado a las otras actividades que Carolina Prat lleva adelante en el lugar.

La luz natural directa completa el diseño del taller y de la propiedad. La disposición fue pensada para aprovecharla porque resulta clave para las artes plásticas. El conjunto reúne las funciones que definen el ambiente: producir obras, diseñar prototipos y objetos decorativos, y probar materiales ecológicos. También sostiene la conexión del espacio con el entorno de la propiedad ubicada en Martínez.

Con esa combinación de actividad creativa, aislamiento y conexión natural, el taller ocupa dentro de La casa de los suspiros el lugar especial de Carolina Prat. El ambiente funciona como refugio privado y, al mismo tiempo, como espacio de trabajo para sus obras, muebles y creaciones sustentables.

Carolina Prat