La CGT, las dos vertientes de la CTA, la UTEP y ATE se movilizarán este jueves 20 de agosto hacia la sede del ministerio de Economía en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El objetivo de la convocatoria es reclamar medidas gubernamentales ante la crisis de endeudamiento que afecta a casi seis millones de personas en el país. La concentración principal iniciará a las 14 en la intersección de Paseo Colón e Independencia, desde donde las columnas se desplazarán hacia el edificio ubicado en Hipólito Yrigoyen 250.
Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE, confirmó la adhesión del gremio a la jornada de protesta. «ATE moviliza este jueves contra el dramático endeudamiento de las familias trabajadoras». Aguiar fundamentó la necesidad de la intervención gubernamental: «debe existir un programa de desendeudamiento estatal porque de esta crisis grave que atraviesan las familias solo se sale con una respuesta pública». Asimismo, remarcó: «Tienen que tener opciones reales de pago porque los créditos tomados son usurarios y, en la mayoría de los casos, impagables».
Impacto de la morosidad y el consumo básico
Según datos del Banco Central, existen 5,8 millones de personas con créditos impagos o atrasos superiores a los 90 días. Esto representa un incremento del 132% respecto a febrero de 2024. Los informes técnicos indican que la tasa de incumplimiento en préstamos a hogares alcanzó el 12,7% en junio de 2026. La situación presenta una mayor gravedad en el sector de las billeteras virtuales y compañías fintech, donde la morosidad escala al 33% de los usuarios.
Diversos relevamientos, entre ellos de la consultora Management & Fit y la Defensoría del Pueblo bonaerense, consignan que el 71,9% de las familias recurre a algún tipo de financiamiento para cubrir gastos de supervivencia. Los motivos principales declarados para la toma de deuda incluyen la compra de alimentos, el pago de medicamentos y la cancelación de facturas de servicios públicos como luz y gas.
Respuesta oficial y proyectos en el Congreso
Desde el Poder Ejecutivo, el presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo, definieron la situación como un conflicto de carácter estrictamente privado. Milei argumentó que el Estado no debe intervenir ya que no hubo coacción en la toma de los créditos. Ante estas declaraciones, Rodolfo Aguiar manifestó: «Es mentira que se trate de una decisión individual o de un asunto entre privados. Se trata de 20 millones de personas que están sufriendo este flagelo del endeudamiento. Es un drama social».
En el ámbito legislativo, se han presentado aproximadamente treinta proyectos para abordar la problemática. Entre las propuestas destaca la creación de un Programa de Desendeudamiento mediante líneas de crédito de la ANSES con tasas limitadas y cuotas que no superen el 30% de los ingresos netos.
