ESPECTÁCULO

Coco Carreño expuso toda la verdad sobre lo que le hizo Maru Botana: «después de ahí salí y…»

 

El cocinero puso condiciones para un reencuentro laboral con la conductora.

 
Coco Carreño
Coco Carreño

(BUENOS AIRES).- “Si tenemos una charla previa, estableciendo reglas claras…”, respondió Coco Carreño ante la consulta de Juana Viale sobre si volvería a trabajar con Maru Botana. La respuesta, tan medida como reveladora, llegó durante su paso por Almorzando con Juana (El Trece) y puso otra vez bajo la lupa una relación profesional que dejó huellas profundas en el cocinero.

“Yo era su asistente en Sabor a mí. Después de ahí salí disparado, dije que la tele no era para mí, yo no sé hacer tele”, reconoció Carreño al recordar aquella etapa. El cocinero describió a su yo de ese entonces como alguien extremadamente reservado: “Me di cuenta que siendo callado y todo, con mi mirada decía todo. Yo era muy callado, me quedaba en el molde y me callaba…”. Esa experiencia lo llevó a alejarse de la pantalla hasta que una propuesta concreta le cambió el rumbo. “Después recibí un llamado de América de Desayuno Americano y me fui”, contó.

A pesar de los cortocircuitos del pasado, Carreño no esquivó el reconocimiento a quien fuera su mentora. “Ella me ayudó y me hizo conocido, eso hay que reconocer”, afirmó. Pero también dejó en claro que cualquier reencuentro laboral sería bajo condiciones muy distintas a las de antes. “Creo que ya no es la misma. Yo tampoco soy el mismo”, sentenció, al explicar que hoy se planta con un carácter más firme que en su juventud televisiva.

Sin embargo, la postura conciliadora de Coco Carreño no se limita a una hipotética tregua personal. “Pasaron ya 16 años desde que dejé de trabajar con Maru. Yo no tengo problema de volver a cocinar con ella ni de que Maru venga al programa que tenemos con Jime (Monteverde), nosotros no tenemos ningún problema”, aseguró. En esa misma línea, elevó un pedido público para que Botana y Yanina Latorre —enfrentadas desde la facultad— limpien sus asperezas. “Quiero dar un mensaje bueno. Dudo que sigan peleadas por algo que pasó en la facultad… a esta altura, las dos son madres… no da. Si están peleadas, que no lo estén más. Que se amiguen”, reclamó.

Ese llamado a la paz contrasta con el respaldo sin fisuras que Carreño le dio a Jimena Monteverde cuando ella acusó a Botana de haber pedido exclusividad en América TV y dejarla sin trabajo. “Volvió un tema que tiene olor a naftalina. Jime dio una nota divina… pero ella ya sabe cómo es el medio y se puso a hablar relajada. A veces no te das cuenta que lo que decís puede tener repercusión. Pero no dijo nada que no sea cierto o que no haya pasado. Lo que ella dijo, pasó”, sostuvo el cocinero. Aunque sobre el rol puntual de la conductora en aquella decisión, matizó: “No sé si Maru… las autoridades de ese canal definieron que dos programas de cocina no podían estar al aire, asumo que por un tema presupuestario. Pero ni siquiera nos lo informaron a nosotros”.

La sorpresa para Coco Carreño llegó cuando Sergio Lapegüe también ventó su pésima experiencia laboral con Botana en el ciclo Sábado en casa. “Lo más sorprendente después de que Jime contara lo que todos ya sabíamos en parte, fue que Lapegüe abrió la boca y contó cosas… Yo había hablado una vez por teléfono con él puntualmente por ese tema, y me llamó la atención que hablara”, confesó el cocinero. Lapegüe había definido aquel trabajo de cuatro meses como “algo triste” y confesó que fue la única vez en su carrera que renunció.

Para Carreño, el tiempo y la distancia alcanzaron para cicatrizar las heridas con su antigua jefa. Su presente, lejos de los sets que compartió con Botana, le permite mirar hacia atrás sin rencores, aunque con la memoria intacta de lo que significó formarse bajo el ala de una de las figuras más fuertes —y controversiales— de la cocina televisiva argentina.