(BUENOS AIRES).- “Después de cuatro años, tomé una de las decisiones más difíciles de mi vida como emprendedora: cerrar CUX”, Connie Ansaldi comunicó que, a los 52 años, decidió cerrar CUX, su aplicación de asistencia emocional y salud mental basada en inteligencia artificial. La decisión se conoció el 26 de agosto de 2026, después de dos años de polémicas alrededor del proyecto.
La falta de un socio tecnológico para acompañar el crecimiento fue el motivo central que planteó la emprendedora. “Hubo algo que no conseguí: un socio tecnológico que se enamorara de CUX, tanto como yo”, reconoció Connie Ansaldi al explicar por qué resolvió cerrar la aplicación. La plataforma, según contó, había ayudado a miles de personas, pero necesitaba una inversión mucho mayor para llegar a millones.
El financiamiento para una iniciativa de salud mental terminó de definir el cierre. “Y levantar capital para salud mental es MUY difícil. Más aún en Latinoamérica”, sostuvo Connie Ansaldi. La emprendedora vinculó esa dificultad regional con la imposibilidad de conseguir la inversión necesaria para que CUX pasara de haber ayudado a miles de personas a alcanzar a millones.
Connie Ansaldi presentó el cierre como una decisión dolorosa, pero no como una renuncia a la idea que había guiado el proyecto. “Cerré algo en lo que creo profundamente. Algo que imaginé, defendí, financié y por lo que peleé muchísimo”, confesó. La emprendedora dejó en claro que no se arrepiente de haberlo intentado y sostuvo que la inteligencia artificial “ya cambió radicalmente la forma en que las personas buscamos compañía y contención”.
El municipio de Trenque Lauquen había contratado a CUX en 2024 como herramienta de acompañamiento emocional. La iniciativa generó cuestionamientos de profesionales de la salud, que pusieron bajo la lupa el uso de agentes de inteligencia artificial en un área sensible. La discusión quedó centrada en los límites de una herramienta automatizada aplicada al acompañamiento emocional. Connie Ansaldi defendió su creación y explicó que la plataforma no pretendía reemplazar a psicólogos ni psiquiatras.
Connie Ansaldi había explicado el 29 de noviembre de 2025 que CUX no estaba pensada como reemplazo de la terapia. “no es eficiente para hacer terapia, no vale eso solo con la inteligencia artificial, pero es una herramienta de primer intercambio”, dijo. La plataforma contaba con alertas y derivación a profesionales humanos, un esquema que Ansaldi había presentado como parte de su funcionamiento. Esa explicación antecedió por meses al anuncio del cierre.
La despedida de CUX retomó la preocupación de Ansaldi por la soledad y el uso de la tecnología en salud mental. “La soledad es la verdadera pandemia silenciosa. Y para ayudar a resolverla, necesitamos tecnología capaz de reconocer cuándo algo deja de ser una conversación y empieza a ser una señal de peligro”, aseguró. La comunicación terminó con una duda sobre el momento del proyecto: “Tal vez CUX llegó demasiado temprano… no lo sé”. Así, el cierre comunicado el 26 de agosto de 2026 quedó asociado a una falta concreta de capital y de un socio tecnológico, no a un cambio en la convicción de su creadora.
