(BUENOS AIRES).- River encara los octavos de final de la Copa Libertadores con el lateral izquierdo convertido en un dolor de cabeza para Eduardo Coudet. Marcos Acuña no llega al partido de ida y Francisco Ortega, en principio, no integrará la lista de buena fe, dos bajas que desarman por completo una posición que el entrenador considera fundamental en su esquema.
El primer inconveniente es Acuña. El experimentado lateral todavía no está en condiciones físicas de regresar y, si bien evoluciona favorablemente, todo indica que no llegará al primer cruce de la serie. En River son optimistas con su recuperación, pero apuntan a que pueda estar disponible recién para la revancha ante Independiente Santa Fe, programada para el 19 de agosto.
Ortega tampoco trae alivio. El ex Vélez aparecía como la alternativa natural para ese sector, pero en principio no sería incluido en la lista de buena fe para los octavos de final. La decisión reduce considerablemente las variantes de Coudet justo en un tramo decisivo de la temporada.
Las dos ausencias se superponen con un presente complejo para el equipo, que no solo arrastra resultados adversos sino también un funcionamiento sin identidad clara. El plantel todavía no logra consolidar una idea de juego dentro del campo y las dudas en defensa ya eran una preocupación antes de este nuevo contratiempo. El cuerpo técnico se ve obligado a rearmar piezas sobre la marcha mientras define el once para una serie que será determinante.
Con ese panorama, las principales opciones que aparecen para ocupar el lateral izquierdo son Rivero y Facundo González, dos nombres que no estaban en el centro de la escena pero que ahora podrían tener una oportunidad clave. La falta de rodaje en ese puesto específico se convierte en un factor de peso frente a un rival exigente.
La decisión no es menor: River se juega mucho en la Copa Libertadores y cada detalle puede ser determinante. Coudet deberá encontrar soluciones rápidas en una posición donde hoy el plantel está claramente condicionado, mientras el cuerpo técnico sigue de cerca la evolución de Acuña con la esperanza de recuperarlo para la revancha. Por ahora, el partido de ida se juega con el lateral izquierdo como la gran incógnita del once inicial.
