(BUENOS AIRES).- Eduardo Coudet enfrenta un problema de lujo en River: figuras de sobra y una feroz pelea por un lugar en el equipo. El arribo de varios refuerzos de jerarquía elevó considerablemente el nivel del plantel y ahora el entrenador deberá tomar decisiones importantes en cada partido.
La llegada de Thiago Almada terminó de potenciar una zona ofensiva que ya contaba con nombres importantes. El campeón del mundo se sumó a un equipo que también incorporó a Ángel Correa y que dispone de diferentes alternativas para modificar su esquema según las necesidades de cada encuentro.
Coudet deberá administrar las cargas por el exigente calendario que tiene River. La acumulación de partidos obliga a rotar, pero al mismo tiempo genera una competencia permanente entre futbolistas que quieren demostrar que merecen ser titulares.
Una zona ofensiva recargada
Almada aparece como uno de los grandes nombres que buscan protagonismo inmediato. Su calidad y su condición de campeón del mundo lo convierten en un futbolista prácticamente imposible de dejar fuera de la consideración, aunque Coudet deberá encontrar la mejor manera de ubicarlo dentro de su estructura.
Correa también llegó para ser protagonista y aportar jerarquía en los últimos metros. La competencia entre los futbolistas de mayor renombre se suma a la aparición de jugadores que ya estaban en el plantel y que pretenden conservar su lugar.
Esto obliga al Chacho a tomar decisiones partido a partido. Tener muchas figuras no garantiza que todas puedan jugar juntas, por lo que el desafío será encontrar un equilibrio que permita aprovechar el talento disponible sin perder funcionamiento.
Una competencia que eleva la exigencia
Cada futbolista sabe que tiene que rendir para mantenerse en el equipo y eso eleva el nivel de exigencia durante los entrenamientos. Para Coudet, el desafío será administrar los egos y mantener motivado a un plantel con nombres importantes.
River necesita que la competencia sea sana y que todos entiendan que el objetivo colectivo está por encima de las individualidades. Con partidos de Torneo Clausura y Copa Sudamericana, el entrenador tendrá que utilizar buena parte de su plantel y encontrar respuestas en aquellos que comiencen como suplentes.
El debut de Almada, el gran atractivo
En ese contexto, el debut de Almada aparece como uno de los grandes atractivos de River. El mediocampista ya está listo para sumar minutos y Coudet deberá decidir si lo coloca desde el inicio o si lo lleva de manera progresiva.
La gran tarea del Chacho será encontrar el equipo que mejor funcione entre tantas alternativas. River tiene figuras de sobra, pero ahora Coudet deberá demostrar que puede convertir ese enorme caudal de talento en un equipo competitivo. La pelea por ganarse un lugar ya comenzó y nadie tiene el puesto asegurado.
