(BUENOS AIRES).- Eduardo Coudet ya está al tanto del sondeo que Grêmio realizó por Sebastián Driussi, el delantero de River que desde su regreso al club disputó 53 partidos oficiales y convirtió 10 goles. El interés desde Brasil no derivó en una oferta concreta, pero el entrenador analiza si la salida del atacante puede ser una opción en este mercado de pases.
Por ahora no hay un ofrecimiento formal ni un acuerdo para que Driussi se vaya de Núñez, aunque la consulta llegó en un momento en que River todavía necesita definir varias bajas. El plantel sumó refuerzos de peso en la delantera y Coudet debe administrar un ataque que quedó superpoblado.
Los goles que nunca llegaron
La apuesta del club para repatriar a Driussi fue fuerte: desembolsó 10 millones de dólares para traerlo desde Austin FC. Sin embargo, las lesiones recurrentes le jugaron en contra y el delantero nunca pudo afirmarse como titular indiscutido. Las lesiones fueron un factor determinante para explicar por qué no logró tener una continuidad sostenida dentro del equipo.
En total, desde su vuelta al fútbol argentino, el atacante acumuló 53 presentaciones, 10 goles y apenas dos asistencias. La falta de contundencia y la poca presencia en el área rival contrastan con lo que River esperaba cuando decidió hacer la inversión.
La llegada de Lucas Beltrán y Rafael Santos Borré terminó de inclinar la balanza. Ambos arribaron para competir por la titularidad y la irrupción de los refuerzos le cierra espacios a Driussi, que corre serio riesgo de perder protagonismo si Coudet apuesta por los recién llegados. La competencia en el ataque aumentó considerablemente y el panorama cambió todavía más con estas incorporaciones.
Según el portal Transfermarkt, el valor de mercado del delantero ronda los 4,5 millones de euros, un número que podría ser tomado como referencia en una eventual negociación. Cualquier operación dependerá de las condiciones que River pretenda para desprenderse del atacante, que regresó al club con expectativas altas que no terminaron de cumplirse.
Coudet necesita un plantel equilibrado para encarar los distintos frentes de la temporada y la posibilidad de liberar un cupo ofensivo no le resulta indiferente. El técnico sabe que requiere variantes para todos los objetivos, pero también debe administrar una nómina que sumó nombres de jerarquía durante este mercado y evitar que futbolistas importantes queden sin el protagonismo necesario.
Por lo pronto, Driussi sigue siendo jugador de River y el contacto con Grêmio no pasó de un sondeo informal. De todos modos, el cierre del libro de pases puede transformar esa consulta en una salida que hasta hace unos días no aparecía en los planes del conjunto de Núñez.
