El presidente de Industriales Pymes, Daniel Rosato, advirtió por el difícil escenario que atraviesan las pequeñas y medianas empresas en Argentina. Señaló que la falta de demanda, los altos costos y las dificultades para acceder al financiamiento profundizan la crisis del sector.
Rosato habló en diálogo con La Voz y sostuvo que la situación “se agrava mes a mes”. En ese sentido, señaló que los concursos preventivos en la Ciudad de Buenos Aires aumentaron más del 200% durante los últimos dos años y medio. Además, indicó que, según registros de la SRT, se perdieron más de 380.000 puestos de trabajo y cerraron más de 30.000 empresas.
La falta de demanda golpea a las pymes
El empresario explicó que la caída de las ventas también afecta la cadena de pagos. Las compañías venden menos, tienen dificultades para cobrar y acumulan compromisos. “Esto es un efecto dominó”, sostuvo Rosato, quien remarcó que el problema se profundiza con el paso del tiempo.
A ese escenario se suman los costos energéticos, la presión impositiva y las altas tasas de financiamiento. Rosato afirmó que una pyme puede pagar por su financiamiento hasta diez veces más que una empresa del exterior. También cuestionó las tasas superiores al 50% para operaciones de descubierto bancario.
"LAS PYMES ESTÁN SOBREENDEUDADAS"?
— LAVOZcomar (@LAVOZcomar) August 19, 2026
Daniel Rosato, presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA), advirtió en #LaVozEnVivo que la crisis del sector "se agrava mes a mes" y reclamó medidas para reactivar el mercado interno. pic.twitter.com/Y5LCf8gkEb
El pedido de emergencia económica
Frente a este panorama, Rosato explicó que el sector impulsa un proyecto para declarar la emergencia económica pyme durante un año. La iniciativa busca frenar los embargos y permitir que las empresas puedan refinanciar sus deudas. El objetivo central es recuperar el mercado interno.
Para lograrlo, el dirigente planteó bajar las tasas de interés y controlar determinadas importaciones. En particular, reclamó medidas frente al ingreso de productos a precios que, según su análisis, generan una competencia desleal para la producción nacional.
Rosato también comparó el pedido de las pymes con los beneficios que reciben las grandes inversiones mediante el RIGI. “El RIGI es un beneficio que está dando el Gobierno a la gran empresa”, afirmó. En ese sentido, cuestionó que las grandes compañías puedan acceder a beneficios durante 30 años mientras las pymes reclaman medidas de emergencia por apenas un año.
Por último, el empresario alertó sobre una consecuencia que considera especialmente preocupante: el traslado de fábricas y maquinaria hacia otros países. Según explicó, algunas empresas ya están llevando sus equipos a Paraguay y Brasil para continuar allí con su actividad. Mencionó especialmente al sector textil y advirtió que una pyme que cierra tiene pocas posibilidades de volver a abrir.
