Evangelina Anderson abrió su corazón en PH: Podemos Hablar y se animó a recordar uno de los momentos más dolorosos que atravesó durante su separación de Martín Demichelis. La modelo habló sin vueltas sobre el impacto que tuvo la ruptura en su familia. En este contexto, reveló cuál fue la parte más difícil de todo el proceso.
Durante la emisión conducida por Andy Kusnetzoff, Anderson compartió el espacio con Benjamín Vicuña, Lizy Tagliani, Pablo Giralt y Santi Talledo. Una charla donde las experiencias personales fueron ganando protagonismo. Fue allí cuando la modelo se refirió a los días posteriores al final de su relación con Demichelis, después de 18 años juntos y tres hijos en común.
Uno de los aspectos que más la golpeó fue que la separación trascendiera públicamente antes de que ella pudiera hablar con sus hijos y explicarles personalmente la situación. La noticia había comenzado a circular en televisión mientras Anderson todavía no había encontrado el momento ni la manera de conversar con ellos.
«Uno de los momentos más fuertes fue cuando me separé, enfrentar a los chicos. Tener esa charla, no tanto en las nenas porque yo estaba viviendo en México pero mi hijo no estaba conmigo. Salió antes en la tele y yo no había hablado, para mí fue fuertísimo«, recordó.
La distancia de Evangelina Anderson con su hijo hizo que aquel momento fuera todavía más complejo. Mientras atravesaba su propia angustia por la ruptura, Anderson tuvo que encontrar la manera de comunicarse con Bastián. De alguna forma, tenía que contarle lo que estaba sucediendo sin tenerlo frente a frente.
El momento en que Evangelina Anderson encaró a su hijo
En ese contexto, tomó el teléfono y decidió hacerlo mediante una videollamada. Sin embargo, lejos de mostrarse entera, reconoció que no estaba emocionalmente preparada. «Lo primero que hice fue llamar por camarita a mi hijo. No estaba preparada emocionalmente para transmitírselo y lo hice como pude», confesó Anderson.
La ruptura con Demichelis ocurrió hace un año y puso punto final a una relación de casi dos décadas. El final de la pareja estuvo rodeado de rumores de infidelidad y, posteriormente, también aparecieron diferencias relacionadas con la división de bienes.
