RIVER PLATE

Di Carlo defendió la reestructuración de River: «El momento lo requería»

 

El presidente del Millonario afirmó que la medida responde a una evaluación deportiva y que permitirá sumar refuerzos.

 
Di Carlo
Di Carlo

(BUENOS AIRES).- “El momento requería rediseñar el plantel. La decisión de los jugadores apartados responde a una cuestión estrictamente deportiva. Y esa decisión tiene una contracara que es poder contratar otros jugadores”. Así lo afirmó Stefano Di Carlo, presidente de River, al explicar por qué el club apartó a varios futbolistas del grupo profesional. El titular del Millonario vinculó la medida con la necesidad de liberar cupos y darle un volantazo a una estructura que, según la conducción, ya daba señales de agotamiento.

La decisión generó revuelo puertas adentro y llevó a que algunos jugadores con rodaje en el equipo pasaran a entrenarse en el predio de Cantilo. Di Carlo dejó en claro que la postura no obedece a cuestiones personales, sino a una evaluación deportiva hecha en conjunto con el área encargada de la conformación del plantel. La intención fue cortar procesos que la dirigencia consideraba agotados y modificar una estructura que, en palabras de la propia conducción, ya había mostrado señales de agotamiento.

El rediseño no fue improvisado. Desde meses atrás, Di Carlo había anticipado que el club iba a ser agresivo tanto en las salidas como en las incorporaciones y que alrededor de 15 futbolistas podían dejar el plantel. El objetivo explícito era armar un grupo más reducido y competitivo, con una mayor cantidad de jugadores considerados de elite.

Para ejecutar ese plan, River movió fuerte en el mercado. La llegada más resonante fue la de Thiago Almada, por quien acordó pagar 20 millones de euros al Atlético de Madrid. En total, la institución sumó nueve refuerzos y apostó a un salto de jerarquía que hasta ahora no se tradujo en resultados.

El equipo perdió los primeros cuatro partidos del Torneo Clausura y acumuló una seguidilla de caídas que aumentó la presión sobre el entrenador Eduardo Coudet. En ese contexto, Di Carlo reconoció que la cantidad de derrotas resulta inadmisible y que la dirigencia es consciente de la gravedad del momento.

“Nadie elige estar en esta situación”, había dicho el presidente en referencia a los futbolistas que dejaron de ser tenidos en cuenta. La apuesta de River es que la renovación profunda empiece a mostrar rédito en la cancha. La dirigencia tomó decisiones fuertes, apartó jugadores, invirtió en nombres de peso y modificó buena parte de la estructura del plantel.

El margen de error se achica y el equipo necesita una reacción urgente para que la reestructuración no quede solo en los papeles. Las incorporaciones todavía no se plasmaron en el juego y River atraviesa una racha negativa que encendió todas las alarmas en Núñez.