(BUENOS AIRES).- “No, no coincido, tenemos que ir”. Esa fue la frase textual con la que Emiliano “Dibu” Martínez le plantó bandera a Lionel Scaloni en el vestuario, minutos antes de que la Selección Argentina saltara al campo para jugar la final del Mundial 2026 contra España, que terminó con una dolorosa derrota para la albiceleste.
La información se conoció en las últimas horas a través del periodista Renzo Pantich, quien en el programa No podemos perder reveló detalles inéditos del fuerte cruce de opiniones que se vivió en la previa del partido definitorio. Según su relato, todo se desencadenó durante la entrada en calor, cuando tres futbolistas del equipo titular sintieron molestias físicas de gravedad. “En la entrada en calor le agarra un tirón, diferentes tirones a tres jugadores, que se sintieron tocados”, detalló Pantich.
Entre los afectados estaban los dos marcadores centrales, Cristian “Cuti” Romero y Lisandro Martínez, quienes sufrieron los tirones en pleno precalentamiento y quedaron condicionados para jugar. Ante ese escenario inesperado y consciente de que el conjunto nacional no estaba al ciento por ciento desde lo físico, Lionel Scaloni tomó una decisión de emergencia para cambiar el plan original.
El director técnico planteó en el vestuario una estrategia defensiva para evitar una goleada y tratar de llevar el partido largo, hasta la definición por penales. “Planteó una táctica que era muy similar a la de todo el Mundial, que era defender y llegar hasta la última circunstancia y a los penales. Scaloni quería promover un partido largo, 120 minutos. Si la Argentina le planteaba un partido de ataque y contraataque, la Selección Argentina se comía 4 goles”, explicó el comunicador.
Al escuchar la táctica, Dibu Martínez no se guardó nada. “Plantea jugar a defender, y el conflicto fue que el Dibu Martínez, permeable a esta charla, le dice ‘no, no coincido, tenemos que ir’”, aseguró Pantich. La postura del arquero fue respaldada de inmediato por otro referente del plantel, que también alzó la voz para exigir salir a atacar porque “es una final del mundo”. La discusión subió de tono hasta que tuvo que intervenir la figura del capitán para apagar el incendio.
Lionel Messi tomó la palabra en la charla más caliente de la Scaloneta y, con una arenga contundente, puso paños fríos antes de salir al túnel: “Muchachos, olvidémonos de todos”, sentenció el rosarino. La frase del diez selló la discusión y el equipo se metió de lleno en el partido, aunque finalmente España se impuso en un duelo donde la albiceleste jugó su partido más flojo de toda la Copa del Mundo.
Lejos de leer la interna como una pelea destructiva, el periodista Renzo Pantich la enmarcó en el perfil del entrenador campeón del mundo en Qatar 2022 y bicampeón de América. “Hubo discusiones, una discusión propia de un técnico que es permeable a las sugerencias de los jugadores”, concluyó.
