Luego de que Brasil decidiera retirar a su embajador en la Argentina, el canciller Pablo Quirno reveló que el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva solicitó a la administración nacional imitar el gesto con el diplomático argentino. Desde el Gobierno argentino afirmaron que no buscarán romper relaciones con Brasil, a pesar de las diferencias y recientes disputas entre Javier Milei y Lula da Silva.
«Brasil nos comunicó ayer a la tarde que iba a bajar el nivel de relaciones a encargado de negocios y que solicitó a nuestro embajador en Brasilia que se retire«, comentó Quirno durante una entrevista en Infobae. Sobre el conflicto diplomático, el canciller comentó: «Hay profundas diferencias en el plano ideológico y político entre ambos gobiernos, pero nunca llevamos esas diferencias al punto de un incidente diplomático. Brasil decidió hacerlo y está en todo su derecho«.
Ante esto, el titular de la cartera de Relaciones Exteriores afirmó que la gestión de Javier Milei «no entrará en la disputa«. «Hacen falta dos para pelear y nosotros no queremos entrar en esta. No vamos a romper relaciones. Los desagravios vienen desde ambos lados de la frontera, ninguno es santo en esta situación«, afirmó.
Quirno pidió relativizar el impacto del conflicto
A pesar de las declaraciones cruzadas entre Milei y Lula, Quirno pidió minimizarlas y entenderlas bajo la lógica de «diferencias naturales producto del fragor electoral en Brasil«, por lo que es necesario «llevar la disputa al plano de las relaciones institucionales«.
«A principios de año, Brasil representaba nuestros intereses en Venezuela. Cuando teníamos a un grupo de refugiados políticos con riesgo de vida, a las 72 horas Brasil resolvió retirarnos la representación allí. Ni siquiera en aquel momento, ante una decisión institucional como esta, Argentina reaccionó diplomáticamente; velamos por la seguridad de nuestros ciudadanos y mantuvimos la relación«, relató Quirno.
«Insultó a nuestro presidente cuatro veces en una semana»
Horas antes, el canciller de Brasil, Mauro Vieira, rompió el silencio luego de que el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva decidiera retirar a su embajador en la Argentina y responsabilizó al presidente Javier Milei por el deterioro del vínculo bilateral. “Milei insultó a nuestro presidente de manera inédita, cuatro veces en una sola semana”, aseguró el funcionario, quien además advirtió que “sin respeto y educación no puede haber diálogo”.
