ESPECTÁCULO

“¿Por qué mier…?”: la confesión de Edith Hermida que dejó a Mario Pergolini alucinado

 

La periodista lo admitió en Otro día perdido y el conductor no ocultó su asombro.

 
Mario Pergolini
Mario Pergolini

(BUENOS AIRES).- “El otro día, en agosto, cumplí tres años… Lo dije, lo dije”. La confesión de Edith Hermida sorprendió a Mario Pergolini en Otro día perdido, por El Trece, y dejó sobre la mesa el dato íntimo que la periodista contó entre risas.

La charla arrancó cuando Pergolini le preguntó por qué había decidido hacer pública una cuestión tan privada. Hermida no esquivó la respuesta: “No me parece tan mal. Soy bocona y por eso me entusiasmo y después veo que escriben y digo ‘¿por qué mier…?’”.

La revelación llegó después de que la periodista contara que el productor de su programa de radio le recordó: “Tengo tu aniversario”. Esa frase, explicó, dio pie a que confirmara que en agosto cumplió tres años sin mantener relaciones sexuales. El conductor no ocultó su asombro ante la confesión.

Pergolini siguió indagando sobre la vida personal de su invitada y Hermida descartó los encuentros casuales como parte de su historia. “Yo nunca fui una chica de tener un touch and go. Ya estoy grande entonces no estoy para perder el tiempo”, sostuvo.

Sobre su presente, Hermida aseguró que no está interesada en salir ni en formar pareja. “No soy salidora, ahora no tengo ni ganas. Me parece está como sobrevalorado el tema de estar en pareja, ahora tengo la libido puesta en otras cosas”, planteó ante Pergolini.

La costumbre de dormir en casas ajenas

La entrevista sumó otra confesión poco habitual: disfruta quedarse a dormir en casas de personas que apenas conoce. “Yo estuve en Comodoro Rivadavia con mi unipersonal y una chica me invitó a pasar el Día del Padre con ellos. Me recibieron con un cartel de bienvenida y me hicieron un asado, la pasé bomba”, recordó. “Esto lo hago todo el tiempo, me encanta”, agregó.

Hermida relató además una experiencia en Chicago, donde un seguidor que ve Bendita le puso su casa a disposición y le permitió ahorrarse el hotel. Contó que el hombre se llamaba Rafa y que terminó alojando a cinco personas: “Primero le dije que no, pero después, como gastaba mucho en Nueva York, le dije: ‘Voy a tu casa’. Y fui a la casa de él y bárbaro, la pasé súper bien. Él vivía solo, pero un día cayó la novia y se armó porque encima yo fui con mi hermana y mis sobrinos, éramos cinco. Rafa, le mando un beso”.

La periodista cerró el relato con un agradecimiento directo al anfitrión que la recibió en Estados Unidos y reafirmó que esa forma de viajar y alojarse ya es una costumbre instalada en su vida.