(BUENOS AIRES).- “Lo hago todo el tiempo. Por ejemplo, fui a Chicago, Estados Unidos, y un pibe que miraba Bendita me dijo ‘Vivo, soy medio mexicano y argentino, nos encontramos acá. Pongo mi casa a tu disposición’”, contó Edith Hermida en Otro Día Perdido. La conductora de Bendita relató que suele ahorrar hospedaje alojándose en casas de personas que acaba de conocer.
La primera anécdota fue en Comodoro Rivadavia, durante una gira con su unipersonal. “Estuve en Comodoro Rivadavia con mi unipersonal y una chica me invitó a su casa, era el Día del Padre, y yo estaba allá. Me dijo ‘no lo tengo a mi papá ¿Querés venir a festejar el Día del Padre conmigo?’. Fui a la casa me recibieron con un cartel que decía Bienvenida Edith Hermida”, recordó. “La pasé bomba, ¡me hicieron un asado!”, agregó.
En Chicago, la invitación empezó en la calle y terminó en un departamento. Hermida explicó que con esa invitación se ahorró el hotel en Nueva York, donde estaba gastando mucha plata, y resumió la experiencia: “Brutal, la pasé bárbaro”.
Hermida sumó más detalles de aquella noche en Chicago: “Él vivía solo. Después un día cayó la novia. Se armó, porque aparte yo fui con mi hermana, mi sobrino… fui con cinco personas. Rafa, le mando un beso”, continuó. En esa ocasión, la conductora viajaba con cinco personas, entre ellas su hermana y su sobrino.

La anécdota en Olavarría
En Olavarría, en marzo de 2017, la estadía fue con tres amigas. Hermida contó que conoció a Diego cuando fue a ver al Indio y que se quedó en su casa. “Cuando fui a Olavarría a ver al Indio (marzo 2017) conocí a Diego, que le mando un beso porque me quedé en su casa. Éramos yo y mis tres amigas”, relató. “El pibe a la mañana abrió la puerta de la habitación y dijo ‘ay, no puedo creer, Edith Hermida está en mi cama’”, concluyó.
Las historias sorprendieron a Mario Pergolini durante la entrevista en Otro Día Perdido. Hermida también envió saludos al aire para Rafa y para Diego, dos de sus anfitriones.
El listado de anécdotas incluyó un cartel de bienvenida en Comodoro Rivadavia, un departamento en Chicago y una cama en Olavarría. La conductora de Bendita no dio señales de abandonar una costumbre que, según contó, mantiene todo el tiempo.
