POLÍTICA

EE.UU. presiona al Reino Unido y analiza dejar de respaldar la soberanía británica sobre Malvinas

 

La administración de Donald Trump analiza utilizar el reclamo sobre el archipiélago como herramienta de presión para que Londres aumente su presupuesto militar.

 

Estados Unidos volvió a poner bajo la lupa su postura sobre las Islas Malvinas en medio de las crecientes diferencias con el Reino Unido por el gasto militar y el reparto de responsabilidades dentro de la OTAN. Un documento interno del Pentágono planteó la posibilidad de revisar el respaldo diplomático de Washington a la posición británica sobre el archipiélago. La medida forma parte de una estrategia de presión de la administración de Donald Trump para que sus aliados europeos aumenten su inversión en defensa.

El debate sobre Malvinas quedó vinculado a la revisión que lleva adelante el Pentágono sobre el compromiso de los países europeos con la defensa de la OTAN. Washington busca que sus aliados asuman una mayor parte de los costos militares y reduzcan su dependencia de Estados Unidos.

En ese contexto, el Pentágono analiza distintas herramientas para presionar a los países que considera rezagados. Entre las opciones que aparecieron en documentos internos figura la posibilidad de reconsiderar el respaldo estadounidense a la posición británica sobre las Malvinas.

La posibilidad generó preocupación porque Estados Unidos mantiene desde hace décadas una relación estratégica con el Reino Unido. Aunque Washington sostiene una posición formalmente neutral sobre la disputa de soberanía, reconoce que Londres administra actualmente las islas.

El Reino Unido respondió por las Malvinas

El Gobierno británico rechazó cualquier cuestionamiento a su posición sobre el archipiélago y ratificó que no modificará su postura. “Soberanía descansa en el Reino Unido y el derecho de los isleños a la autodeterminación es primordial”, dijo un vocero de Downing Street.

La disputa volvió a cobrar relevancia mientras Washington evalúa su presencia militar en Europa y exige mayores compromisos a sus aliados. El responsable de política del Pentágono, Elbridge Colby, pidió recientemente que Europa asuma un papel central en la defensa del continente y reclamó más avances de países como el Reino Unido.

El gasto militar británico, en el centro de la discusión

La presión estadounidense coincide con las dificultades del Gobierno británico para definir cuándo alcanzará el 3% del PBI destinado a defensa. El Ejecutivo de Londres mantiene el compromiso de llegar a ese nivel durante el próximo Parlamento, aunque todavía no estableció una fecha concreta para cumplirlo.

El Reino Unido también asumió dentro de la OTAN el objetivo de alcanzar el 3,5% del PBI en defensa para 2035. Mientras tanto, el Gobierno prevé destinar el 2,7% del PBI a la defensa central de la alianza desde 2027-2028.

Para Argentina, cualquier cambio en la postura diplomática de Estados Unidos sobre las Malvinas podría tener un fuerte impacto internacional. Un eventual alejamiento de Washington del respaldo diplomático a Londres abriría un escenario diferente para el reclamo argentino de soberanía, aunque por ahora no existe una decisión oficial de Estados Unidos de reconocer la soberanía argentina sobre las islas.