El embajador argentino en Brasil, Daniel Raimondi, arribó este domingo a la Ciudad de Buenos Aires con el objetivo de mantener una reunión «urgente» de trabajo con el Canciller, Pablo Quirno. El viaje del diplomático ocurre en un contexto de parálisis en el vínculo con el país vecino, luego de que el gobierno de Lula da Silva decidiera rebajar la relación bilateral al nivel de encargados de Negocios.
Esta situación se profundizó por la persistencia del presidente Javier Milei en la difusión de críticas directas hacia el mandatario brasileño a través de sus redes sociales. Milei reposteó una publicación del legislador republicano estadounidense Carlos A. Giménez, quien se refirió a Lula como “puerco”.
Reunión de urgencia
Como consecuencia de los sucesivos cruces verbales, la representación en ambas capitales permanece delegada en funcionarios de menor rango jerárquico. El canciller de Brasil, Mauro Vieira, condicionó la normalización del vínculo a un cese inmediato de las agresiones verbales por parte del presidente argentino. Vieira calificó a Raimondi como un «diplomático distinguido», pero aclaró que tanto él como el embajador brasileño en Buenos Aires, Julio Bitelli, solo retomarán sus funciones plenas cuando cesen las condiciones que motivaron el distanciamiento actual.
Raimondi se reunirá en el Palacio San Martín con el canciller Quirno para evaluar cómo seguir la cuestión que debilita el vínculo con el principal socio comercial de la Argentina.

Continua la guerra a través de las redes sociales
Javier Milei utilizó su cuenta en la red social X para mensajes contra Lula da Silva. El mandatario argentino reposteó una publicación del legislador republicano estadounidense Carlos A. Giménez, quien se refirió al presidente de Brasil como “puerco”. En dicho mensaje, Giménez sostuvo que las críticas de Lula hacia el senador Marco Rubio responden a directivas de la «dictadura castrocomunista».
Asimismo, Milei retuiteó un posteo que utiliza el término «Luladrón» y califica al presidente brasilero, junto a su entorno, como «basuras humanas» por su manejo de la política exterior. Otros mensajes replicados por Milei sostienen que «Lula debería estar preso». Además, da visibilidad a críticas de Flávio Bolsonaro contra la administración actual de Brasil y el juez Alexandre de Moraes. Estas acciones se suman a declaraciones anteriores donde Milei calificó a De Moraes como «basura calva».
