ESPECTÁCULO

“Se fue ofendida”: escánadalo en a la Barbarossa por una panelista del programa

 

El panelista de LAM reveló detalles de la interna que provocó la salida de la expanelista.

 
A la Barbarossa
A la Barbarossa

(BUENOS AIRES).- "Se fue ofendida la panelista actual con la panelista entrante, que nada tiene que ver con su salida", reveló Pepe Ochoa en LAM sobre el escándalo que sacude a A la Barbarossa, el ciclo de Telefe. La salida de Romina Uhrig y el regreso de Noe Antonelli se concretó sin presentaciones ni despedidas al aire, en un movimiento que dejó al descubierto un fuerte conflicto interno en el magazine.

Ochoa fue dando pistas enigmáticas hasta que finalmente dio los nombres. Según contó, Romina Uhrig dejó el ciclo y en su lugar volvió Noe Antonelli, quien se había ido del programa en 2024. La información nunca había sido comunicada oficialmente por la producción de A la Barbarossa, que mantuvo el cambio en absoluto silencio frente a los televidentes.

El panelista de LAM fue contundente sobre el clima que se vivía puertas adentro con Uhrig. "El tema es que nadie del equipo se la fuma. Mañana van a salir a desmentirme, pero sé que es así", afirmó. La frase expuso una interna que hasta ahora se mantenía lejos de las pantallas y que evidencia el malestar generalizado con la expanelista en A la Barbarossa.

Ochoa reconstruyó el paso de la expanelista por el programa de Telefe. "A ella la habían convocado para hablar de Gran Hermano, pero empezaron a haber cosas medias raras, porque ellas en sus formas, no gustaba al equipo. Luego la meten en la casa de Gran Hermano y cuando salió nunca más volvió", explicó. Según esa versión, el vínculo ya estaba desgastado antes de su ingreso al reality de Telefe, donde Uhrig había sido participante.

La salida definitiva, de acuerdo con el relato de Ochoa, fue tensa y tuvo como detonante la llegada de Antonelli. "Romina despotricó porque dijo por qué viene ella, me dijeron que me quedaba hasta que terminara Gran Hermano. Se fue a las patadas, era bastante pretenciosa con algunas cosas, sobre cuando hablaban de Gran Hermano, como que era la autoridad", detalló. La frase deja entrever que Romina Uhrig consideraba que tenía un lugar asegurado en A la Barbarossa hasta el cierre del ciclo de reality, una promesa que según su versión le habían hecho desde la producción.

El recambio en las mañanas de Telefe se resolvió con un perfil bajo al aire, un dato que contrasta con la exposición que suelen tener este tipo de movimientos en la televisión argentina. Ni el conductor ni el resto de los panelistas hicieron mención al cambio, y las redes sociales del programa tampoco reflejaron la modificación en el equipo de A la Barbarossa.

Ochoa advirtió que desde el equipo saldrían a desmentirlo, aunque reafirmó cada una de sus declaraciones. El episodio deja abierta la incógnita sobre el futuro de Romina Uhrig en la pantalla de Telefe luego de un paso conflictivo por el magazine matutino que conduce Georgina Barbarossa.