(BUENOS AIRES).- “Le dije: ‘Dale, ¿vos también te vas a prender en eso? ¡Dejate de joder!’. ‘¡Dejate de hinchar los huevos!’, le digo”. Con esa reacción familiar, Facundo Medina desmintió las teorías conspirativas sobre la final del Mundial 2026 y confirmó que la derrota de la Selección Argentina ante España tuvo una explicación puramente deportiva.
El defensor de Olympique de Marsella reveló que las versiones de un supuesto arreglo crecieron a tal punto que hasta su propia madre empezó a dudar. Luego de la caída por 1 a 0 en Nueva Jersey, el 19 de julio pasado, las redes sociales se inundaron de conjeturas que iban desde aparentes presiones externas hasta una interpretación forzada de la arenga de Lionel Messi en la entrada en calor. Esas especulaciones llegaron incluso al entorno de otros referentes, como Carlos Mac Allister, quien admitió haberle preguntado a su hijo Alexis si había pasado algo raro en el vestuario.
“Mi mamá me dice ‘Yo también dudo un poco’…”, contó Medina en una entrevista con Ferné con Grego. La respuesta del zaguero fue inmediata y tajante para frenar a su propia familia. Ante la incredulidad de que alguien de su círculo íntimo se hubiera contagiado de los rumores, Medina insistió en que dentro del plantel nunca existió otra discusión que no fuera cómo jugar el partido. Su postura coincidió con la expresada por Claudio Tapia, el entrenador Lionel Scaloni y su ayudante Roberto Ayala.
El futbolista surgido de la cantera de River, que había ingresado en aquella final a los 50 minutos por la lesión del Cuti Romero, respondió con fastidio a las especulaciones. “‘Sos un boludo’, le digo. ‘¿Por qué pensás que vamos nosotros a qué?’, le digo, en el partido. ‘Queremos ganar como todos ¿Qué te pensás?’, le digo. ‘¿Yo sabés qué?, estaría feliz. Pero nos tocó perder y hay que aceptarlo’, le digo”, expresó Medina, eligiendo ponerle un freno a la espiral de desinformación con la misma franqueza con la que se dirigió a sus vecinos apenas regresó al país.
Subido a un balcón en Villa Caraza, el defensor ya había salido a poner paños fríos sobre la frustración popular. “No crean boludeces. Ustedes vieron en fotos y videos que siempre fue un grupo bueno. No crean boludeces. Estamos muy tristes por haber perdido”, dijo entonces ante la multitud que lo fue a recibir. En esa línea, rescató el vínculo humano del plantel como el verdadero sostén anímico tras la derrota.
El dolor por el resultado no empañó el agradecimiento por el apoyo que recibió la delegación al aterrizar en Ezeiza. “Llegamos al aeropuerto, disfrutamos de la gente que nos fue a bancar. Sentimos amor, fue una caricia al alma, nos quedamos con eso”, recordó Medina sobre aquella recepción. En su relato, el cariño de los hinchas contrastó con el sinsentido de las versiones que circulaban en internet.
Con la misma convicción, el central subrayó la esencia de un grupo que supo reponerse de los golpes más duros y que, tras la caída ante España, se mantuvo unido. “Cuando vos tenés gente que, más allá de que sean excelentes jugadores, que son aún mejor persona, es imposible no tirarte de cabeza”, concluyó.
