(BUENOS AIRES).- «Encontraron todo revuelto y secuestraron dos celulares», dijo el periodista Oliver Quiróz. Así quedó expuesto el departamento de Facundo Moyano en Belgrano tras el allanamiento dispuesto por el fiscal Julián Pistone, de la UFLA NORTE. El operativo, que duró dos horas, no halló drogas pero sí una jeringa con una sustancia que será analizada.
El procedimiento se realizó este martes por la tarde en el piso 21 del edificio de Avenida del Libertador al 5400. La orden judicial buscaba estupefacientes, retirar las cámaras de seguridad y revisar todo el inmueble. Al ingresar, los investigadores encontraron el departamento completamente revuelto.
Durante la inspección se secuestraron dos teléfonos celulares. También se secuestró un pendrive, un reloj inteligente y el elemento que generó mayor expectativa: una jeringa con una sustancia aún no identificada. Según revelaron en el programa SQP, los investigadores someterán esa sustancia a análisis para determinar de qué se trata. Esta línea se suma a la hipótesis de consumo que la propia Candela Arizaga mencionó en su declaración.
Horas antes del allanamiento, un allegado a Facundo Moyano ingresó al edificio a las 11 de la mañana, cuando el lugar ya estaba bajo vigilancia policial. Permaneció entre 10 y 15 minutos y se retiró con una bolsa de tela que, según se informó, contenía ropa para llevar a la comisaría. Esa persona fue identificada como Diego Di Santo, miembro de la CGT Lomas de Zamora y representante del Sindicato Único de Trabajadores de los Peajes y Afines (SUTPA), a cargo de la Secretaría de Juventud y Protección de la Niñez del Sindicato de Peajes. «Estuvo durante 15 minutos. Se llevó un bolso con ropa. No quiso hablar con la prensa. Luego, le llevó estos elementos a Facundo Moyano», detalló el periodista Ignacio Damonte.
El exdiputado nacional permanece imputado por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en un contexto de violencia de género contra la influencer de 23 años. Además, se negó a realizarse los análisis de sangre y orina que había solicitado la Justicia para determinar si había consumido alcohol o drogas durante el episodio de la madrugada.
Candela Arizaga declaró en el Hospital Pirovano que Facundo Moyano «no le hizo nada» y atribuyó el incidente al consumo de estupefacientes. El parte médico solo constató un raspón en una de sus rodillas, compatible con una caída durante la carrera. La joven recibió el alta tras permanecer diez horas internada y ampliará su testimonio cuando esté en condiciones.
El fiscal Pistone consideró que lo ocurrido en la madrugada «no es normal, que una persona salga corriendo con otra atrás, hubo gritos dentro del departamento, una primera declaración que se habló del consumo de drogas, que terminó hospitalizada en el Hospital Pirovano no es natural». La Justicia aguarda ahora los resultados de las pericias sobre la sustancia hallada en la jeringa para determinar los pasos a seguir.
