POLÍTICA

«Un ataque al corazón»: destaparon la verdad detrás del llamado de Facundo Moyano al 911

 

La llamada al 911, la imputación y las versiones encontradas en el escándalo del departamento de Palermo.

 
Facundo Moyano
Facundo Moyano

(BUENOS AIRES).- “Está sufriendo un ataque al corazón, me dijo”, fue la frase con la que el encargado de seguridad del edificio donde vive Facundo Moyano pidió una ambulancia al 911 durante la madrugada del martes 4 de agosto. La comunicación ingresó a las 5.03 y no alertaba sobre una discusión de pareja ni sobre una mujer corriendo semidesnuda por la vía pública: el motivo declarado era una emergencia médica porque, según le había informado el propio Moyano, estaba sufriendo un infarto.

El vigilador, identificado como Juan Pavón, se comunicó con el servicio de emergencias desde el edificio ViewPoint, en avenida del Libertador 5414, departamento 21 A. “Hay una emergencia médica. Es una persona de acá, apellido Facundo Moyano”, comenzó la llamada. Cuando la operadora le preguntó qué ocurría, Pavón respondió: “Está sufriendo un ataque al corazón, me dijo”. El empleado explicó que trabajaba como personal de seguridad del consorcio y que había recibido un llamado telefónico del exdiputado pidiendo auxilio. “Está consciente. Él me llamó para que le pida urgente una ambulancia”, agregó.

Sin embargo, el primer móvil en arribar a la zona fue un patrullero de la Policía de la Ciudad. Según la declaración del efectivo incorporada al expediente, cuando se disponía a entrevistarse con el encargado del edificio vio salir corriendo a Candela Arizaga, prácticamente desnuda, seguida por Facundo Moyano, quien ignoró la voz de alto y continuó detrás de ella por varias cuadras. Recién a las 5.15, doce minutos después del llamado inicial, arribó al edificio una ambulancia del SAME. Tres minutos más tarde, a las 5.18, el personal médico dejó asentado que se entrevistó con Pavón, quien les informó que “se trató de una pareja” y que ambos ya no se encontraban en el lugar.

A las 5.22, otro registro incorporado al expediente indicó que un móvil policial había localizado a una pareja en la zona de Virrey Vértiz y La Pampa, y que ambos presentaban “evidentes signos de consumo de sustancias”. Pocos minutos después, un segundo llamado al 911 alertó sobre la presencia de una mujer que corría semidesnuda por la calle; ese aviso derivó en la intervención policial que terminó con ambos interceptados en la esquina de Virrey Vértiz y Sucre.

La causa judicial

La investigación quedó a cargo de la fiscal Florencia Nocerez, titular subrogante de la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N°3, especializada en violencia de género. Moyano fue imputado por los delitos de lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en un contexto de violencia de género, aunque recuperó la libertad con restricciones: la prohibición de acercarse a Candela Arizaga en un radio de 300 metros y de mantener cualquier tipo de contacto con ella mientras dure el proceso.

En su declaración judicial, el dirigente sindical afirmó: “Quiero decir que mi vínculo con Candela, mi novia, siempre fue amoroso, afectivo; nunca hubo ningún tipo de tensión y menos de agresión física o verbal. Y tampoco el día de la imputación de los hechos hubo impedimento de que salga o entre del departamento”. Al abandonar la sede fiscal, Moyano se limitó a decir ante la prensa: “Está todo aclarado”. Por su parte, Arizaga aseguró inicialmente que el dirigente “no le pegó” y atribuyó lo ocurrido a “un brote”.

El director del SAME, Alberto Crescenti, sostuvo que la joven estaba “con un grado de excitación bastante importante” cuando la encontraron y explicó: “Ella refirió que tenía varios días de consumo de sustancias”. Arizaga fue asistida y derivada al Hospital Pirovano, donde permaneció internada hasta recibir el alta. La causa sigue en trámite y la fiscal Nocerez continúa tomando medidas de prueba.