(BUENOS AIRES).- “Ella odiaba a su familia”, afirmó Norberto Marcos al referirse a Fátima Florez durante una entrevista. El hombre sostuvo que, después de regresar de Perú, Fátima Florez se había alejado de sus padres y de su hermana.
Norberto Marcos explicó que ese distanciamiento se produjo al volver de Perú, donde, de acuerdo con su relato, ambos habían pasado dos años. “Cuando volvimos de Perú, ella no quería saber nada de ver a su familia. Odiaba a su familia”, dijo. La respuesta ubicó el quiebre familiar en ese momento y no en el comienzo de la relación.
La familia de Fátima Florez, según el relato de Marcos, estaba integrada por sus padres y una hermana. El entrevistado sostuvo que los padres se habían separado, que la madre y el padre habían seguido caminos distintos y que ella había quedado sin casa. También afirmó que durante los dos años en Perú ninguno la llamó para saber si estaba viva.
El regreso a la vivienda, siempre de acuerdo con Marcos, terminó de mostrar que otras personas la ocupaban. Norberto Marcos contó que Fátima no quedó en la calle porque él se ocupó de que tuviera dónde vivir. La escena fue presentada como el origen del enojo de Fátima hacia sus padres, no como consecuencia de una pelea puntual.
Norberto Marcos negó haber provocado el alejamiento. Cuando le preguntaron si él la había separado de su familia, respondió: “Todo lo contrario”. Ante la pregunta sobre si Fátima se había separado de todos, contestó: “Sí, se separó de todos”. También sostuvo que esa decisión había sido de ella.
El vínculo entre ambos, según la secuencia que describió Marcos, había comenzado antes del viaje a Perú. Fátima se fue a vivir con él después del regreso, aunque el romance ya existía. Marcos afirmó que intentó recomponer el contacto familiar y dijo: “Yo hice todo el esfuerzo para que se juntara. Le decía, mirá que mañana yo no estoy… Por lo menos tenés tu familia. ¿Qué mejor que tu familia?”. Con esa frase, explicó que buscaba que Fátima conservara un respaldo familiar aun si la relación terminaba.
La explicación sobre el supuesto odio quedó ligada, en su versión, al abandono que Fátima Florez habría sentido por parte de sus padres. Marcos aclaró que no se refería a la separación de ellos, sino a que no le habían avisado que ya no tenía casa. “Porque la habían dejado, se habían separado los padres, la madre se fue por un lado, el padre se fue por el otro y ella se quedó sin casa y no tenía dónde vivir”, explicó. Durante el mismo intercambio, sostuvo que ambos habían trabajado en cabarets y otros lugares difíciles en Perú, pero que siempre la acompañó y evitó que atravesara situaciones desagradables. También negó haber manejado de manera exclusiva su dinero y aseguró que el nombre de Fátima había sido registrado a nombre de ella. Ante la pregunta de si todo lo que decía Fátima era mentira, respondió: “Todo es mentira”.
