(BUENOS AIRES).- «La razón principal por la que vos estás acá sentado, fue tu reacción cuando se fue Campanita y cómo atacaste a Sol vos y Yipio, tirándole los kilos encima», lanzó Gastón Trezeguet durante un tenso cruce en El Debate de Gran Hermano Generación Dorada. La frase, enfocada en Yisela «Yipio» Pintos, se viralizó de inmediato y generó un alud de críticas en redes sociales.
El filoso comentario llegó ante la mirada de Juanicar, que había visitado el ciclo para hablar de su salida de la casa. La periodista Laura Ubfal le pidió precisiones a Trezeguet sobre las «actitudes violentas» que le adjudicaba al ex participante, y el panelista subió el tono dejando de lado que Juanicar había abandonado el reality por la salud de su madre.
Las repercusiones no tardaron en llegar. La opinión pública y los televidentes encendieron las plataformas digitales, donde miles de usuarios y analistas catalogaron sus dichos como gordofóbicos. Las exigencias de sanciones severas para el panelista fueron una constante durante las horas posteriores a la emisión.
El furioso descargo en Se Picó
En su propio programa, Trezeguet reaccionó con vehemencia y apuntó contra sus críticos. «Manga de hipócritas», tronó el panelista, en un descargo donde no mostró arrepentimiento y trató de justificar su exabrupto inicial.
El analista buscó dejar su frase como un hecho aislado y cuestionó la moral del medio. Argumentó que a cualquiera en la televisión se le puede escapar un «comentario poco feliz». Con ironía, siguió: «Pareciera que nadie nunca dijo nada en la tele». Para minimizar el error, incluso acotó de forma trunca: «nadie nunca dijo esta gor, esto es lo otro», frenándose a sí mismo.
El mayor foco de la ira de Trezeguet fue Pepe Ochoa, a quien acusó de fomentar un linchamiento virtual tras un tuit. Según el panelista, su colega buscó «alentar al hate» y alimentar una falsa indignación que calificó como una despiadada «guerra entre los analistas».
Sin dar marcha atrás, el panelista decidió apuntar con dureza a quienes él considera sus detractores internos. Sentenció que antes de juzgarlo deberían primero «lavarse la boca«.
