(BUENOS AIRES).- “Por la credibilidad de la FIFA —y por el futuro del juego— debe renunciar”, sostiene la petición de aficionados. El jueves 20 de agosto, Gianni Infantino enfrentó un pedido mundial de renuncia como presidente de la FIFA y una exigencia de reforma del organismo. La iniciativa fue publicada en change.org después de que el dirigente intentara vender a inversores privados los beneficios futuros de la Copa del Mundo.
Football Supporters Europe (FSE) respaldó el reclamo junto con Football Supporters Africa e Independent Supporters Council, las tres organizaciones continentales mencionadas como adherentes. La convocatoria también reúne cerca de 40 asociaciones nacionales de hinchas. La campaña se identifica con la etiqueta #InfantinOut. Entre los grupos alemanes figuran Unsere Kurve, F_in Frauen im Fußball y Queer Football Fanclubs, mientras las entidades afirman representar a cientos de millones de personas en todos los continentes.
El plan que provocó el reclamo consistía en involucrar inversores privados en futuros acuerdos de la Copa del Mundo. La propuesta se hizo pública y después fue retirada, pero provocó indignación en el mundo del fútbol. Football Supporters Europe se había opuesto en julio a vender una participación en el Mundial y definió al fútbol como “bien social”. La organización también cuestionó el intento de la FIFA de obtener beneficios para inversores privados.
Las acusaciones que figuran en la petición
La petición presenta el episodio como la culminación de otras decisiones atribuidas a Infantino. El documento enumera: “Desde su participación encubierta en la Superliga Europea hasta el fallido proyecto de un ciclo mundialista de dos años, desde la política de venta de entradas abusiva para la Copa Mundial de la FIFA 2026 hasta la cultura de intimidación y poder personal que ha instaurado en el fútbol internacional”. El reclamo también afirma: “Gianni Infantino ha traicionado su cargo y al fútbol en su conjunto”.
El reclamo cuestiona la conducción de la entidad por la concentración de poder y la falta de controles. “La concentración de poder en torno a la Presidencia de la FIFA, combinada con una toma de decisiones opaca, clientelismo de culto a la personalidad y cero rendición de cuentas, ha destruido cualquier confianza restante en el organismo rector mundial”, sostiene la petición. El texto agrega: “Gianni Infantino ha demostrado un profundo fracaso de liderazgo, incompatible con una gobernanza democrática”.
La UEFA, organismo rector del fútbol europeo, afirmó que no tiene confianza en Infantino, quien resistió los pedidos para dejar el cargo. La dirigencia de la CONCACAF y la Confederación Asiática de Fútbol también lo criticaron. La petición fue lanzada mientras tres confederaciones regionales de fútbol sopesaban un voto de censura para destituirlo.
Gianni Infantino, dirigente suizo de 56 años, estuvo en dos actividades públicas durante agosto. El 5 de agosto asistió en Rabat, Marruecos, a un partido de la Copa de África femenina entre Malawi y Zambia; el 7 de agosto estuvo en Cali durante la toma de posesión del nuevo presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella. La petición exige transparencia total en las decisiones importantes, controles sobre el poder ejecutivo y consultas con asociaciones, federaciones miembro, ligas, clubes, jugadores y aficionados. También plantea que las autoridades públicas y las partes interesadas del fútbol colaboren en normas de gobernanza capaces de proteger el deporte para las generaciones futuras.
