(BUENOS AIRES).- “¿La sucia no serás vos? Mirá, ¿te gusta?”, le espetó Luana Fernández a Sol Abraham mientras le acercaba una bombacha en la cocina de Gran Hermano: Generación Dorada. La escena, que obligó a cortar la transmisión en vivo, coronó un escándalo que estalló apenas un día después de que la casa quedara integrada por nueve mujeres tras la eliminación del último hombre, Matías Hanssen.
Con la salida de Hanssen, el reality de Telefe alcanzó una configuración inédita: por primera vez en la historia internacional del formato, la convivencia quedó exclusivamente en manos de las participantes mujeres. Lejos de traer calma, la nueva dinámica potenció las internas y derivó en una de las jornadas más tensas desde el inicio de Gran Hermano.
El detonante fue la decisión de Luana y Yanina Zilli de mudarse de habitación para reorganizar los espacios. El movimiento generó acusaciones inmediatas por el desorden, la limpieza y el uso de prendas íntimas. En ese contexto, Sol se desahogó con Zilli sin imaginar que Fernández la escuchaba: “Es una asquerosa, dice que quiere privacidad, que empiece por no usar mis bombachas, ya no las pienso volver a usar”.
La réplica de Luana fue tajante: “¿Qué hablás? Ridícula y sucia”. Abraham no se quedó atrás y le respondió: “Demasiado bajo para mí. Sos una agresiva”. El cruce fue escalando con acusaciones cada vez más filosas. “Qué envidiosa. Yo no tengo la culpa de que vos seas así y yo así”, disparó Sol, mientras Mariela intentaba calmar los ánimos. Entonces Luana lanzó un dardo aún más punzante: “¿Qué? ¿Tener alguien con plata que te banque?”.
El punto de máxima tensión llegó cuando Fernández, ofendida por el calificativo de “sucia”, tomó una bombacha, fue hasta la cocina y le espetó a Abraham la frase que abrió la nota. Sol reaccionó con un contundente “Qué asco”, y justo en ese instante las cámaras de la transmisión se cortaron, por lo que los espectadores no pudieron seguir viendo qué ocurrió inmediatamente después. Al reanudarse la señal, el clima se había distendido: Luana conversaba con Tamara Paganini y Sol pasó por el confesionario.
El posteo que encendió las redes
Horas más tarde, Santiago del Moro alimentó la expectativa con una historia de Instagram: “¡Hay sanción!”, escribió junto a la frase “Hoy #GranHermano”. El mensaje, que llegó en un momento de máxima sensibilidad para el programa tras la salida de Juanicar —quien abandonó el juego para acompañar a su mamá Roxana en un delicado momento de salud—, no precisaba si la medida disciplinaria recae sobre alguna de las protagonistas del cruce. El conductor dejó así a los fanáticos de Gran Hermano tejiendo todo tipo de teorías en las redes sociales.
